viernes, 29 de enero de 2016

SU MAJESTAD, LOS PRESOS

Publicado en el Diario de Centro América el 29 de enero de 2016


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No entiendo cómo se ha dispuesto que los reos sean trasladados en estrepitosa caravana hacia los juzgados.

En medio del interminable torrente de automóviles, las patrullas del Sistema Penitenciario van anunciando con sus estridentes bocinas que se acerca la comitiva. A fuerza de intimidaciones se abren paso a toda velocidad, mientras frente a nuestros ojos desfilan esos automóviles dotados de carceletas por cuyas rejas asoman rostros tatuados que, con una actitud burlesca y una mirada de piedra nos recuerdan que ellos son el poder paralelo en este país. No por gusto las patrullas policiacas los escoltan para llevarlos frente a un juez a la hora en punto de la audiencia. A través de las rejillas pueden verse rostros de diversa calaña, como si fueran escenas de esas películas que exhiben tortura, sangre y vejaciones.

En uno de esos movimientos bruscos, al carro que va delante del mío, le arrancan el retrovisor al rozar con la autopatrulla que conduce a toda velocidad. Nadie se detiene, ni hay reclamo alguno. La larga cola de carros continúa su pesada marcha. Por supuesto, no habrá reparación de daños. Así es el sistema. A lo lejos se continúa escuchando el sonido reverberante en una estela de pesadumbre y mal sabor de boca. Esa es la rutina de casi todos los días.

No entiendo cómo se ha dispuesto que los reos sean trasladados en estrepitosa caravana hacia los juzgados. ¿No sería más razonable que en las cárceles existiera una sala de audiencias para evacuar los casos? ¿O instalar un sistema virtual que permita establecer la relación entre las partes procesales? ¿Tan caro resulta hacer esto? En mi experiencia como profesor en cursos virtuales puedo asegurar que los costos son inferiores a los que produce el transporte de reos de los centros de detección a los juzgados correspondientes. Simplemente la mediación virtual ha abaratado la vida en todas sus actividades. La medicina por ejemplo, ha dado pasos agigantados al practicar operaciones quirúrgicas a larga distancia, por intermedio de la virtualidad. Y el sistema de justicia, ¿cuándo se actualizará?

Este año, la cantidad de vehículos en circulación se ha incrementado considerablemente, a tal grado que el tiempo que se necesitaba para llegar a los lugares de trabajo casi se ha duplicado y en algunos casos, triplicado. Y el transporte de presos a toda velocidad pone en riesgo de sufrir accidentes a la ciudadanía honrada que a diario se traslada a sus labores. ¿Por qué tiene que sufrir la ciudadanía el estrés que produce esta dinámica de aplicación de la ley?


Suficiente resulta el dinero público que se utiliza en las cárceles, alimentación, servicios diversos, custodia, un sistema penal y jurídico a su servicio y un largo etcétera de atenciones que se le dispensa a la población reclusa, y en adición a eso, tener que soportar la insolencia de su paso por las carreteras, como si se tratase de personajes de altos méritos. Resulta contradictorio y aberrante, ¿no le parece?

viernes, 22 de enero de 2016

AQUELLOS AÑOS DIFÍCILES

Publicado en el Diario de Centro América el 22 de enero de 2016


¡Y qué decir de otras instancias como la G2, el Estado Mayor Presidencial y grupos paralelos que propiciaban la violencia organizada!

La reciente captura de dieciocho militares señalados de participar en las masacres en los años del conflicto armado, traen a la memoria las múltiples facetas de un estado sitiado. Por un lado, el ejército como un actor protagónico que dirigía abiertamente las operaciones militares de combate a la insurgencia. Por otro lado, los grupos alzados en armas con su agenda propia de presencia político militar. ¡Y qué decir de otras instancias como la G2, el Estado Mayor Presidencial y grupos paralelos que propiciaban la violencia organizada! La sociedad virtualmente estaba partida en dos; y en el medio, la ciudadanía de a pie que no tenía vela en dicho entierro.

Sin embargo, esos grupos de guatemaltecos que vivían su propia tragedia social eran precisamente las víctimas de un enfrentamiento armado interno cuyas causas no respondían exactamente a sus intereses ciudadanos sino eran más bien, el resultado de intereses hegemónicos y cuyo caldo de cultivo encontró su mejor expresión en un movimiento guerrillero que pretendía representarlo, y en una institución armada dispuesta a mantener el statu quo, bajo las líneas de la contrainsurgencia latinoamericana alimentada por los Estados Unidos. Rusia y Cuba hacían lo suyo con los alzados en armas.

Hay muchas anécdotas que contar de aquella época sangrienta. Era tal el control del ejército en la sociedad guatemalteca que las instituciones mismas estaban virtualmente sitiadas. Recuerdo una vez, con mis estudiantes de fotografía decidimos ir a fotografiar el palacio nacional como una actividad de aprendizaje. Una vez situados frente a este monumento comenzamos a tomar las fotografías y a los cinco minutos llegaron tres soldados que, en tono amenazante, nos desalojaron del área, no sin antes empujarnos y maltratarnos con palabras soeces.

Por eso, cuando algunos críticos afirman que no se ha avanzado en el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, yo les recuerdo cómo se vivía antes de la firma de estos y cómo se vive ahora. Es cierto que en algunos aspectos Guatemala se ha estancado o incluso ha retrocedido. Es cierto también que en términos de violencia, el país está sumergido en la delincuencia común, el narcoterrorismo, pero podríamos decir que no es la violencia propiciada desde el estado; son la excepción a la regla. Por otro lado, el ejército permanece en los cuarteles y se han reportado muy pocos casos en los que elementos, de forma aislada, han cometido atropellos contra la ciudadanía.


El solo hecho de poder manifestar nuestra opinión de manera abierta y sin censura, desplazarnos en los lugares públicos para reclamar nuestros derechos sin temor a ser reprimidos, luchar frontalmente contra la corrupción y otros males del estado, son algunas expresiones de ciudadanía que antes no teníamos. El hecho de accionar contra aquellos que consideramos culpables de los atropellos a la vida y la dignidad humana cometidos en el pasado es también una muestra de que la firma de la paz en 1996 no fue un hecho en vano.

miércoles, 20 de enero de 2016

PROPUESTA METODOLÓGICA PARA HACER MÁS EFICIENTE EL MINISTERIO DE CULTURA



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Presentada al entonces presidente Ramiro De León Carpio, en junio de 1993. Al momento no ha sido ejecutada en su mayoría. Las necesidades persisten y justifican su ejecución.


INTRODUCCION

Las ideas que se exponen en esta propuesta están encaminadas a conformar una institución que se inserte en una política global de desarrollo cultural que nos identifique como nación, conviviendo con diversas formas de vida, etnia, costumbres y enfoques estéticos, científicos y tecnológicos.

La cultura es el perfil que define a un país, tanto en el plano material como espiritual. Por ello se hace necesario que exista un órgano estatal que se dedique a crear, preservar, alimentar y difundir el acervo cultural de la nación.

Sin embargo, este órgano institucional debe funcionar de acuerdo a las políticas de desarrollo trazadas a corto, mediano y largo plano por el Ejecutivo. No es un ente aislado que ajusta su agenda de trabajo a las actividades ocasionales que "vayan surgiendo" en la marcha de la vida cultural de Guatemala.

El Ministerio de Cultura debe ser la institución que permita recoger la herencia de nuestros antepasados en los campos estético, científico, tecnológico e infraestructura. Estos cuatro pilares son efectivamente, la base sobre la que descansa la cultura nacional. Y es también en estos campos donde debe enfilar sus líneas de trabajo el Ministerio de Cultura, a efecto que permita la creación, preservación y difusión de modelos culturales que nos definan como Nación.

Al respecto, es pertinente mencionar que no se conciben como cultura solo las prácticas estéticas de grupos privilegiados económica y socialmente; en consecuencia, deben tomarse en cuenta también las prácticas sociales (en los cuatro pilares expuestos antes) de los grupos que han sido relegados en la concepción tradicional de cultura.

Para nadie es un secreto que en Guatemala cohabitan diferentes grupos que, por la situación de sometimiento a la que se les ha reducido, han creado sus propias manifestaciones materiales y espirituales, situándose en la línea fronteriza de lo contracultural, es decir, de lo opuesto a la cultura oficial, socialmente dominante.

Entre estas manifestaciones contraculturales podemos citar: las artesanías, los grupos folclóricos, las manifestaciones artísticas "no clásicas", el arte popular (danzas, teatro, literatura, pintura, etc.). Entre estas manifestaciones contraculturales sólo escapan de ser discriminadas totalmente las manifestaciones culturales mayas precolombinas (cerámica, monumentos, lenguaje, arte, etc.). Sin embargo, se les da a las mismas sólo una dimensión folclórica y publicitaria, sin entenderlas ni situarlas como el referente histórico que nos permite construir nuestra guatemalidad.

Excepto algunos trabajos de intelectuales que trabajan en el campo de la cultura (cualquiera sea su manifestación), son pocos los esfuerzos de investigación dedicados a desentrañar los elementos científicos, técnicos, estéticos y socioeconómicos de las manifestaciones culturales que anteceden a nuestra era.

Los pocos trabajos que existen se refieren únicamente a dar un referente historicista, mecanicista y lejano de su verdadera interpretación cultural, es decir, como un principio generador que nos permita comprender las leyes de pensamiento y acción que rigieron en las distintas épocas culturales que ha vivido Guatemala, desde la época de los mayas precolombinos hasta la actualidad, donde la mayoría étnica se mezcla con un rico mestizaje que necesita comprender los patrones pasados para crear sus propios patrones culturales.

Algunos países como México, por ejemplo, están iniciando estas líneas de investigación y Guatemala no debe quedarse a la zaga. No se trata de revivir maliciosa y propagandísticamente el pasado, sino de comprender las leyes de su funcionamiento para construir el presente y proyectar el porvenir, toda vez que la cultura es la "constancia" de lo pasado y lo presente pero es también, el referente inmediato para delinear el futuro.

El quehacer del Ministerio de Cultura, tanto como el de otros ministerios no menos importantes como Educación y Economía por ejemplo, debe ser proyectado a corto, mediano y largo plazo. Y sus proyecciones deben ser el resultado de un gran acuerdo nacional en el campo de su competencia, de manera que estas puedan sobrevivir a los deseos y objetivos particulares de los gobiernos de turno.

CULTURA Y CONTRACULTURA

Es necesario que las posturas antagónicas que separan a los modelos culturales afirmados por los grupos de élite político-económica e intelectuales afines, sean modificadas sustancialmente para dar paso al afianzamiento y difusión de los modelos hasta ahora contraculturales, es decir, aquellos grupos que no han tenido oportunidad de expresarse abiertamente en ninguno de los campos asignados por la cultura oficial hegemónica.

Se trata pues, de establecer una política general que permita la expresión democrática y participativa de todos los modelos culturales que persisten en Guatemala en la construcción de un perfil cultural mayor que nos defina como una "comunidad" y no como grupos culturales antagónicos.

En la búsqueda de este perfil cultural deben trazarse como ejes de trabajo la creación, preservación y difusión cultural en los campos estético, científico, tecnológico, deportivo e infraestructura.

Para lograr lo anterior se proponen las siguientes políticas y estrategias generales básicas:

Política No. 1

DESCENTRALIZACIÓN DE LAS ACTIVIDADES DEL MINISTERIO DE CULTURA

Es impostergable que las actividades del Ministerio de Cultura estén descentralizadas para lograr la participación de todos los sectores de la sociedad guatemalteca en la construcción de una identidad cultural global. La descentralización tiene como objetivo evitar que la metrópoli ejerza la hegemonía que aún sin quererlo, ha tenido en la vida cultural del país, viviendo y difundiendo la "cultura" de grupos privilegiados en desmedro de la expresión de actores no privilegiados, como es el caso de los departamentos, especialmente del sector rural.

Estrategia:

CREACIÓN DE LOS CONSEJOS DEPARTAMENTALES DE CULTURA -CDC-

Los Consejos Departamentales de Cultura -CDC-- permitirá que los grupos culturales del interior de la república tengan una "instancia" inmediata que coordine todas las actividades provenientes de las políticas generales de cultura del gobierno, así como de los proyectos que genere la propia comunidad a través de sus grupos representativos.

Metodología de trabajo:

Los CDC estarán conformados por un representante de las comunidades en cada uno de los campos referidos en este proyecto. Serán designados por la propia comunidad a través de sus instituciones y desempeñarán el cargo por un año, pudiendo ser reelectos.

Los CDC contarán con un equipo administrativo mínimo, quienes serán nombrados por el Ministerio de Cultura, devengando el salario correspondiente. Este equipo mínimo lo constituirán personas de la propia comunidad, quienes hayan destacado por su larga trayectoria en beneficio de ésta. El resto de miembros de las CDC ocuparán sus cargos ad-honorem.

Los CDC funcionarán en las casas de la cultura que existen en los departamentos o en locales que para el efecto designe el Ministerio de Cultura.

Funciones básicas de los CDC:

Entre las funciones básicas de los CDC están: 
Coordinar todas las actividades estéticas y artísticas programadas por el Ministerio de    Cultura o los grupos de la comunidad. 
Prestar asistencia a iniciativas de cultura presentadas por los grupos de la comunidad, sean estas de carácter estético, artístico, científico, tecnológico, deportivo e infraestructura.     Ser canal de comunicación e información entre los distintos grupos culturales de la comunidad departamental y el Ministerio de Cultura, dictaminando y apoyando las gestiones que estos presenten al seno de los mismos.
·   Preservar y promover la vida cultural de su departamento en los planes del arte, ciencia, tecnología, deporte e infraestructura. Esta última en los procesos de planificación, protección y construcción de edificios e instalaciones dedicadas a la expresión cultural, de acuerdo con las políticas generales del Ministerio de Cultura y del gobierno en general y en el resguardo y conservación de las ruinas y monumentos nacionales.

Política No. 2
REESTRUCTURACIÓN DEL MINISTERIO DE CULTURA Y DEPORTES 

Es urgente y necesaria la reestructuración del Ministerio de Cultura y Deportes, a efecto de hacerlo administrativamente más funcional y que responda a los verdaderos objetivos para los cuales fue creado: investigar, promover, fortalecer, proteger y difundir el patrimonio cultural en todas sus manifestaciones.

La reestructuración, sin embargo, no debe ser una medida inmediata y desorganizada. Puede hablarse de un proceso de reestructuración que abarque los próximos seis meses, a efecto de estudiar todas las posibilidades reales de hacer de este ministerio una institución eficiente y acorde con la política general de desarrollo del país que el gobierno debe trazar.

Estrategia:

REALIZAR LOS DIAGNÓSTICOS DE FUNCIONAMIENTO ADMINISTRATIVO Y DE CUMPLIMIENTO DE OBJETIVOS INHERENTES A LA FUNCIÓN BÁSICA DE PROMOVER, PROTEGER, INVESTIGAR Y DIFUNDIR LA CULTURA EN SUS DIFERENTES ASPECTOS

En efecto, no basta con establecer si una dependencia del Ministerio de Cultura ha ejercido una transparente labor administrativa. Se necesita saber con exactitud si están cumpliendo las funciones básicas que les competen dentro del Ministerio y en qué medida están cumpliendo esas funciones.

Estos diagnósticos de funcionamiento administrativo y de cumplimiento de objetivos deben hacerse en cada una de las dependencias del Ministerio y de éste en su globalidad. Para ello debe hacerse un serio y profundo análisis de su estructura administrativa y de sus funciones básicas, desmembrándole aquellas dependencias que estén forzadas dentro de su concepción filosófica y funcional y agregándole aquellas que por la naturaleza de sus funciones, deban conceptualizarse como funciones culturales.

No se trata, en este sentido, de disminuir o aumentar el número de sus dependencias, sino de que éste cumpla totalmente las funciones para las que fue creado.

Metodología de trabajo:

Se propone como metodología básica de trabajo el diagnóstico y el autodiagnóstico. El primero permitirá establecer el nivel de funcionamiento administrativo por parte de un ente especializado (podría ser un equipo de contralores designados por el Ejecutivo). En el segundo caso, se ejecutarían autodiagnósticos de funcionamiento para establecer, al interior de cada dependencia, el nivel de eficiencia y la relación que tienen sus actividades con las políticas de cultura del nuevo gobierno.

De las dos actividades mencionadas anteriormente, se desprendería una tercera etapa: la toma de decisiones. En este nivel intervendría un equipo de trabajo conformado por las autoridades del Ministerio de Cultura, jefes de dependencia, representantes de los trabajadores y representantes de los grupos culturales en sus diferentes manifestaciones, propuestos por estos mismos grupos.

La situación anterior, aunque parezca complicada, tiene como propósito evitar que las decisiones sean de carácter vertical, como ha sucedido siempre, y se promueva en cambio, la participación activa y democrática de los grupos afectados en el campo de la cultura.

Para la toma de decisiones finales, se propone un CONGRESO DE CULTURA, cuya función básica sería conocer propuestas y aprobar resoluciones en materia de filosofía, estructura administrativa y funciones básicas de la institución destinada a preservar, investigar, promover y difundir la cultura en nuestro país.

Las resoluciones de este Congreso deberían ser vinculantes, respetadas y aceptadas por el gobierno central, a efecto de promover un ente popular, democrático y participativo, donde el acceso a las decisiones no sea patrimonio de pocos privilegiados sino de la mayoría no deliberante de este país.

Política No. 3
PROPICIAR LA UNIDAD CULTURAL GUATEMALTECA A TRAVÉS DE LA DEMOCRATIZACIÓN EN LA INVESTIGACIÓN, PROMOCIÓN, PROTECCIÓN Y DIVULGACIÓN DE TODAS LAS MANIFESTACIONES CULTURALES EXISTENTES EN EL PAÍS

Ciertamente Guatemala es uno de los países del mundo que presenta mayor diversidad cultural. Sin embargo, ello no debe ser obstáculo, sino más bien, incentivo para propiciar una política general de desarrollo que tienda a encontrar la unidad en esta diversidad.

Para ello se hace necesario que desaparezca del panorama cultural guatemalteco la concepción elitista de cultura (mal denominada bellas artes) que tradicionalmente se ha tomado como la cultura oficial, en desmedro de las multiculturas, que por su carácter de relegadas y poco respetadas se han tornado en CONTRACULTURAS. Es aceptable hoy día, que los elementos de la naturaleza transformados por los seres humanos, son en esencia, productos culturales. De manera que en esta transformación intervienen valores estéticos marcados por las condiciones económicas, sociales, políticas e ideológicas de cada grupo social. En consecuencia, ninguna creación o transformación humana es más o menos cultural que otra, más o menos estética que otra; son simplemente, apreciaciones y transformaciones diferentes y por lo tanto, legítimas.

Por lo dicho anteriormente, es impostergable recoger la intención del Presidente de la República en el sentido de DEMOCRATIZAR LA CULTURA NACIONAL, haciéndola participativa y mayoritaria, con un sentido de guatemalidad, en toda la extensión del término.

Estrategia:
REALIZAR EL CONGRESO ANUAL DE ARTE, CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Frente a la excesiva dependencia cultural en los planos artístico, científico y tecnológico a que se ha sometido a la sociedad guatemalteca en general, negándole el derecho de su SER CULTURAL como nación, se hace necesario que el Ministerio de Cultura promueva, a través de por lo menos un congreso anual, la discusión y análisis de la realidad guatemalteca sobre todo en los planos artístico, científico y tecnológico.

Obviamente, en estos planos también se enmarca toda la actividad social, económica, política, ideológica de los distintos grupos sociales. En este congreso se analizarían problemas tales como: movimientos artísticos, concepciones estéticas, arte y vida cotidiana, corrientes científicas y su aporte a la cultura nacional, movimientos científicos guatemaltecos, tecnología de punta, tecnología apropiada y otros.

Las ponencias, conclusiones y recomendaciones de este congreso, deberían incorporarse a las políticas nacionales de cultura esbozadas por el Ministerio y el gobierno central.

Metodología de trabajo:

Ei Congreso Anual de Arte, Ciencia y Tecnología debería ser impulsado por el Ministerio de Cultura y Deportes con la participación de un equipo multidisciplinario conformado por representantes de cada una de las Universidades del país, de los grupos e instituciones que trabajan con la cultura, especialmente con representantes de los Consejos de Cultura Departamental -CDC-. Cada institución o grupo podría participar en los ámbitos que crea conveniente y especialmente en los que le competa directamente.

  
Política No. 4
PROMOVER LA UNIDAD CULTURAL EN LOS DEPARTAMENTOS

Democratizar la actividad cultural significa llegar a todos los lugares del país. Ese debiera ser uno de los objetivos básicos de la política cultural del gobierno. Naturalmente, es casi imposible, debido al caos económico  que enfrentamos actualmente, pensar en llegar a todos los municipios, aldeas y caseríos que conforman Guatemala. Pero llegar no significa “llevar cultura”. Esta es una falacia que ha servido a las "élites intelectuales" para mantener una hegemonía política en el campo cultural, especialmente en lo artístico, científico, tecnológico y deportivo.

Pensamos que llegar significa proporcionar los elementos esenciales que permitan a los departamentos, como nichos culturales, desarrollarse y encontrarse en una unidad cultural que les ha sido vedada, en forma abierta o encubierta.

Estrategia:
CREAR LOS FESTIVALES DEPARTAMENTALES DE CULTURA Y DEPORTES

Para crear la unidad cultural en los departamentos es necesario crear mecanismos que permitan que los distintos grupos culturales, interactúen con un fin común: crear, promover, difundir y disfrutar su cultura en todas sus manifestaciones.

Para ello se propone crear por lo menos, un festival anual de cultura y deportes en cada uno de los departamentos. En este festival anual se planificaría una agenda de actividades con la coordinación directa de los Consejos Departamentales de Cultura –CDC-

Entre los campos a cubrirse estarían: Ciencia, tecnología apropiada, arte en todas sus manifestaciones, folclore, deportes, y las que cada CDC disponga realizar. En esta línea de trabajo, el Ministerio de Cultura ofrecería una    intensa actividad cultural, puesto que,    siendo 22 departamentos, se estaría realizando como mínimo, dos festivales departamentales por mes durante cada año.

Metodología de trabajo:

El Ministerio de Cultura planificaría, conjuntamente con los CDC, la agenda de los festivales anuales de cultura y deporte, así como el tiempo de duración de los mismos y los recursos económicos, logísticos y humanos necesarios para su realización.

En todo caso, se realizaría el mayor esfuerzo con el menor costo financiero por parte del gobierno central, solicitando colaboración de las municipalidades, entidades privadas y de la propia comunidad; sin que esto disminuya la calidad y eficiencia de los festivales.

Entre las actividades básicas contempladas estarían: festivales de música, danza y canto, exposiciones de pintura, artesanías, escultura, cerámica, tecnología apropiada, festivales de oratoria y declamación, festivales de literatura criolla, nacional y extranjera. También se realizarían campeonatos deportivos intermunicipales, encuentros de intelectuales regionales, nacionales o extranjeros en los campos de arte, ciencia y tecnología  y otros que decidan los propios CDC.

Política No. 5
PROMOVER LA INVESTIGACIÓN DE LA CULTURA NACIONAL

Es necesario que el Ministerio de Cultura y Deportes promueva la investigación de la cultura nacional a efecto de disponer de suficiente y eficiente información para la toma de decisiones que le permitan orientar y reorientar las políticas culturales del país.

Para ello se necesita crear los mecanismos que permitan desarrollar líneas de investigación en todos los campos culturales, especialmente en aquellos que tradicionalmente han sido descuidados, tales como la vida cotidiana, el folclore, las artesanías, la ciencia y tecnología comunitaria, las tradiciones, y otras manifestaciones culturales hasta hoy relegadas.

Estas investigaciones deben ser publicadas y expuestas en cónclaves sociales donde tengan oportunidad de participar académicos e investigadores comunitarios, maestros, promotores sociales, etc.

Debe fortalecerse esta línea de trabajo a efecto de que se cuente con un vivero de nuevas ideas y experiencias que permitan enriquecer la identidad cultural nacional, promover sus valores y ensanchar la frontera que separa a la cultura de élite con las contraculturas, en el caso guatemalteco, mayoritarias,

Estrategia:
CREAR LA DIRECCIÓN DE PLANIFICACIÓN E INVESTIGACIÓN DE LA CULTURA

Esta Dirección unificaría dos dependencias que existen en el Ministerio de Cultura y Deportes en forma separada. El propósito es que en una sola dependencia se reúna todo lo que tiene que ver con la planificación y la investigación de la actividad cultural en todas sus manifestaciones.

 Para lograr lo anterior se conformaría un equipo multidisciplinario que, conjuntamente con los CDC planifiquen y ejecuten los proyectos de investigación cultural en todos sus campos, contratando para ello a especialistas, académicos y, de ser posible, oriundos de las propias comunidades.

Metodología de trabajo:

Los CDC, a requerimiento de la Dirección propuesta, enviaría una nómina de los campes que necesita investigar, así como las propuestas de candidatos que tengan las cualidades requeridas para realizar tales investigaciones. Estos investigadores devengarán los salarios establecidos para tales efectos y no contraerán relación laboral permanente con el Ministerio de Cultura.

El Ministerio de Cultura y Deportes se comprometerá a divulgar los trabajos de investigación a efecto de que se conozcan y sirvan para tomar decisiones a las instituciones que trabajan en este campo, ya sean éstas, privadas, estatales u organismos no gubernamentales -ONGs-.

Política No. 6
PROMOVER LA CONSERVACIÓN DE LA CULTURA NACIONAL

El Ministerio de Cultura y Deportes deberá iniciar, cuanto antes, una política tendiente a promover la conservación de nuestra cultura, mediante la aplicación de instrumentos legales y medidas administrativas que permitan la conservación de las diferentes expresiones culturales, especialmente aquellas que están en peligro de extinción o perjuicio. Para ello deberá coordinar con entidades estatales y privadas, nacionales e internacionales, las acciones que permitan preservar la ecología, el patrimonio cultural y los valores sociales comunitarios, así como garantizar y respetar la existencia de todas las formas de apreciación estética, ideológica y social de los habitantes y grupos culturales que conforman la república de Guatemala.

Estrategia:
CREAR EL CONSEJO DE PROTECCIÓN DE LA CULTURA NACIONAL

El Ministerio de Cultura deberá hacer uso de su iniciativa de ley para proponer ante el Congreso de la República los mecanismos legales que permitan resguardar y preservar los valores culturales, ya sean materiales o espirituales (tangibles o intangibles).  Además de ello, debería aplicar aquellas leyes e instrumentos administrativos que permitan detener y erradicar la depredación cultural en todos los aspectos de la vida nacional.

Esta actividad la realizaría conjuntamente con organismos nacionales e internacionales que se dedican a la protección cultural, y de los Consejos Departamentales de Cultura, conformados en un Consejo de protección de cultura nacional.

Metodología de trabajo:
El Ministerio de Cultura deberá realizar un diagnóstico de la situación cultural en todos los departamentos, en coordinación con los CDC. Este diagnóstico debe contemplar campos tales:
·         Ruinas y monumentos nacionales (arqueología nacional)
·         Tradiciones
·         Formas de comunicación
·         Valores artísticos y folclóricos
·         Valores científicos y tecnológicos, etc.

Al ser realizado el diagnóstico y haberse detectado los problemas, se aplicarán las medidas que, en consulta con los expertos de los CDC, sean las más adecuadas y necesarias.

Política No. 7
PROMOVER LA ENSEÑANZA DE LA CULTURA NACIONAL

Para nadie es un secreto que cada vez se pierde el sentido de identidad nacional, sí es que alguna vez se pensó en ello. Lo cierto es que, en vez de crear una política que tienda a conformar un sentido de identidad nacional, cada vez se pierde este sentido de pertenencia a una comunidad, que si bien es multicultural, está conformada por elementos comunes a todos los grupos y etnias.

Una de las razones de este fenómeno de pérdida de identidad cultural es el menoscabo que los propios guatemaltecos en la dirigencia del Estado han hecho de las distintas manifestaciones culturales y la necesidad de incluirlas en un proyecto de desarrollo integral.
Además de ello, la penetración constante de formas culturales extranjeras, así como la falta de políticas que tiendan a preservar la cultura mediante la enseñanza de la misma desde los primeros años de la educación sistemática y otras modalidades, han contribuido a que en la actualidad se carezca en muchos sectores, de una identidad cultural.

Desconocer los valores culturales equivale a no amarlos, a no promoverlos y a negarlos paulatinamente. Por ello se hace necesario que el Ministerio de Cultura emprenda la tarea de crear programas de enseñanza de la cultura en todas sus manifestaciones, creando los mecanismos para que estos lleguen a todos los guatemaltecos.

Estrategia:
CREAR EL PROGRAMA PERMANENTE DE LA ENSEÑANZA DE LA CULTURA

Se debería crear el programa permanente de enseñanza de la cultura nacional. Para ello debería establecerse coordinación con el Ministerio de Educación a efecto de incluir dentro de sus asignaturas, una destinada exclusivamente al conocimiento de la cultura guatemalteca en todas sus manifestaciones.

Además de ello, se crearía, a través de los CDC y otras organizaciones culturales, un programa permanente de enseñanza de la cultura regional o departamental, con el propósito que los habitantes de los diferentes grupos sociales conozcan, valoren, respeten, aprecien y practiquen esos valores culturales.

Metodología de trabajo:

El Ministerio de Cultura deberá crear un Consejo para la Enseñanza de la Cultura. Este consejo estaría integrado por especialistas en la materia y además por maestros de los distintos niveles educativos, a efecto de dar un tratamiento pedagógico adecuado a los contenidos del programa permanente.

Cada programa estaría conformado de dos partes fundamentales: Cultura nacional y cultura regional. En cada una de estas partes se analizarían los distintos campos que comprende la cultura, en su dimensión sincrónica y diacrónica.

Se elaborarían textos básicos sobre cultura nacional y regional, los cuales serían distribuidos a través del Ministerio de Educación y entidades culturales.

Para fomentar su lectura, se realizarían distintos eventos donde los participantes tengan oportunidad de aportar sus conocimientos sobre las distintas prácticas culturales del país. Estas actividades estarían coordinadas por los CEC de cada departamento.

Política No. 8
PROMOVER LA PARTICIPACIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LA DIFUSIÓN DE LA CULTURA NACIONAL

Actualmente vivimos en una sociedad que está determinada por la calidad y cantidad de información que los medios de comunicación nos envían. Esta información, muchas veces no está ligada a nuestras prácticas sociales, con nuestras tradiciones, nuestros gustos y esquemas sociales. Es una información tomada de agencias internacionales de noticias, y hoy más reciente, de Internet.

Mucho se ha discutido acerca del papel que los medios de comunicación deben jugar en la transmisión de la educación y la cultura. A veces, sin quererlo, se les señala directamente de no responder a estas necesidades.

Es necesario pues, estimular en los medios de comunicación la difusión de mensajes que tengan relación estrecha con la cultura nacional. Aunque ellos lo hacen a menudo, esta información no posee un perfil definido y congruente con estrategias mayores para iniciar una verdadera cruzada por la cultura.

El Ministerio de Cultura debe impulsar una propuesta que involucre afectiva y efectivamente a los medios de comunicación como grandes instrumentos de cambio social, y afianzadores de costumbres, normas, tradiciones y cánones morales.

Estrategia:
COORDINAR CON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LA DIFUSIÓN DE LA CULTURA A TRAVÉS DE LA COBERTURA DE EVENTOS DE TRASCENDENCIA NACIONAL Y REGIONAL

Debe pensarse, en primer lugar, que los medios de comunicación son empresas lucrativas. La información es su mercancía. En tal sentido, el Ministerio de Cultura debe transformar en mercancía informativa sus eventos culturales. Esto significa, que cuando se acerque a los medios de comunicación con propuestas de cobertura de eventos, debe evidenciar que ello les reportar algún margen de ganancia, directa o indirecta.

Y no es que se quiera señalar de mercantilistas a los medios de comunicación. Es simplemente que así funcionan y aunque tienen un papel social frente a la comunidad, ello no les impide que traduzcan en mercancía la información que transmiten; caso contrario, como empresas comerciales, no tendrían razón de existir.

El Ministerio de Cultura debe actuar bajo esta realidad y en consecuencia, adoptar aquellas medidas que le permitan entrar en un arreglo licito con las empresas de comunicación a efecto de presentarles propuestas que sean bien recibidas por ellos y se comprometan a realizar una labor de divulgación cultural sistemática y fuerte.

Metodología de trabajo:
Crear el Consejo Permanente de Medies de Comunicación para la difusión de la Cultura Nacional. Este consejo estaría integrado por representantes de todos los medios de comunicación del país y un representante del Ministerio de Cultura y de las entidades de prensa nacional.

La labor de este Consejo sería planificar, con la participación del Ministerio de Cultura, la labor informativa en materia de cultura en todos sus campos. Podría funcionar como una instancia administrativa con un presupuesto básico para las labores informativas.

El Consejo Permanente se encargaría de gestionar ante todas las empresas de comunicación, los paquetes informativos que, sin afectar desmedidamente las ganancias de sus propietarios, tiendan al apoyo de la cultura nacional.

En esta, línea de trabajo debería invitarse a los dueños  o representantes de medios de comunicación a integrar el Consejo y planificar en forma conjunta, la política informativa en materia cultural.

Política No. 9
CREAR LOS VIVEROS PERMANENTES PARA LA FORMACIÓN DE CUADROS ARTÍSTICOS Y DEPORTIVOS

Es necesario que tanto el arte como el deporte sean dos campos considerados de interés nacional. En consecuencia, deben crearse en todos los departamentos, los viveros que permitan formar artistas y deportistas en todas las manifestaciones posibles.

El Ministerio de Cultura debe poner especial atención a los niños y jóvenes de toda la república, creando los mecanismos que permitan cimentar en ellos el amor por el deporte y el arte, dos pilares fundamentales en la vida cultural. Los pasos que se den hoy a este respecto, serán los frutos que mañana podrán garantizar un vigoroso panorama deportivo y artístico.
  
Estrategia:
CREAR EL PROGRAMA PERMANENTE DE FORMACIÓN ARTÍSTICA Y DEPORTIVA PARA LOS NIÑOS Y JÓVENES DEL PAÍS

Este programa permanente tendría como propósito fundamental la formación deportiva y artística de los jóvenes. En este sentido, el Ministerio de Cultura debería encaminar sus esfuerzos hacia la articulación de un programa artístico y deportivo con la participación directa del Ministerio de Educación, organizaciones populares, Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala, entidades artísticas y los Consejos de Cultura Departamental.

Este programa permanente tendría como objetivo la formación de capital humano (niños y jóvenes) en los campos del arte y el deporte. Para ello se crearían cursos y talleres tales como: música, canto, oratoria, declamación, danza, literatura, juegos deportivos, gimnasia, entre otros.

Metodología de trabajo:

Estos talleres y cursos serían planificados por el Ministerio de Cultura a solicitud específica de los CDC y previo análisis por parte de los responsables del Programa Permanente de Formación Artística y Deportiva, constituido para el efecto en un Comité. Los integrantes del mismo serían designados por el propio Ministerio a propuesta de organizaciones culturales del país.

En síntesis, las políticas antes descritas no obstaculizan la labor que el Ministerio de Cultura y Deportes está desarrollando. En consecuencia, continuarían efectuándose las actividades artístico-cuIturales que hasta la fecha se han venido haciendo. Lo que se trata es articular una política general de cultura, ausente hasta la fecha en los anteriores programas de gobierno, con plena participación de todos los sectores que conformamos la sociedad guatemalteca.

Política No. 10
CREAR LOS MECANISMOS QUE PERMITAN VIGORIZAR LA ACTIVIDAD CONSERVACIONISTA DEL MINISTERIO DE CULTURA

Se hace necesario que el Ministerio de Cultura incremente sus ingresos directos por diversos medios, para poder cumplir con la misión de preservar el pasado cultural de la nación, especialmente en lo que se refiere a infraestructura y monumentos pre-coloniales y coloniales y la protección de su entorno ecológico.

Esta es una tarea millonaria que el Ministerio no podría cubrir con sus fondos asignados anualmente. En tal virtud, se hace necesaria la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento que contribuyan a iniciar una fuerte política de conservación de nuestro patrimonio cultural.

Estrategias:
CREAR EL IMPUESTO A LA CULTURA POR LA ACTIVIDAD TURÍSTICA Y HOTELERA

Podría proponerse al Organismo Legislativo el proyecto de creación del impuesto a la cultura por concepto de salida y entrada al país para guatemaltecos y extranjeros Además se abonaría a la factura de gastos de turistas por pago de hoteles, tiendas, lugares de recreación, visitas a lugares arqueológicos, y comercio en general, el 1 por ciento del total facturado para guatemaltecos y dos por ciento para extranjeros, considerando que el turismo es uno de los principales rubros de ingresos económicos, y que está directamente vinculado con la actividad cultural del país, se justifica que las personas que hacen turismo den su aporte a la cultura nacional.

Otra razón que justifica ampliamente el impuesto aludido es que, quienes hacen turismo, generalmente se benefician precisamente de la cultura nacional, especialmente lugares de recreo, museos, monumentos, parques nacionales, etc.

El destino de  este  impuesto estaría única y exclusivamente, mediante un fondo privativo, destinado a la labor de preservación del pasado cultural de Guatemala.

CREAR EL IMPUESTO A LA ACTIVIDAD DEPORTIVA PROFESIONAL

Si tomamos en cuenta que la actividad deportiva profesional es un campo en el que sólo un mínimo porcentaje de la población tiene acceso, y que está concentrada en los centros urbanos, especialmente la Capital, se hace necesario que el Ministerio de Cultura y Deportes establezca un impuesto directo para el boletaje de tales actividades. Este seria del uno por ciento.

Estos  fondos estarían destinados, mediante un fondo privativo, a promover los viveros deportivos en los departamentos y la periferia de la ciudad Capital. Estos fondos serían distribuidos, en forma equitativa, como      un presupuesto de operación y fomento al deporte, manejados directamente por los CDC departamentales, previa presentación de programas específicos de trabajo anual.

CREAR Y/O FOMENTAR LOS PROGRAMAS DE GESTIÓN, COGESTIÓN Y AUTOGESTIÓN ECONÓMICA

Es importante vigorizar la labor de conservación del patrimonio cultural de la nación. Pero resulta imposible realizar esta labor únicamente con el aporte del Estado o con los programas que ya existen con organismos internacionales.

Se debe, por tanto, desarrollar una política que tienda a vigorizar o crear, cuando no existan, los programas gestionarios, cogestionarios y especialmente, los autogestionarios. Esta última modalidad tiene la característica básica de hacer partícipe a la comunidad de sus propios proyectos, alimentando con ello, un valor cívico y patriótico a las actividades.

Se deben crear los mecanismos administrativos que permitan que los CDC departamentales y otras dependencias del Ministerio de Cultura generen sus proyectos autogestionarios y cuyos fondos se canalicen a través de un fondo privativo. Este recurso posibilitaría a los entes autogestores, poder realizar sus proyectos sin demasiados trámites burocráticos.


Es obvio que toda esta actividad estaría sometida a supervisión permanente por parte del Ministerio de Cultura y Deportes y también de la Contraloría General de Cuentas de la Nación, debiendo implementarse los mecanismos administrativos necesarios, a efecto de impedir la malversación de fondos, la extracción ilícita de capitales y la eliminación de  posibles focos de corrupción.

viernes, 15 de enero de 2016

El pasado los alcanza

Publicado en el Diario de Centro América el 15 de enero de 2016


El grupo de militares que apoyaban y ejecutaban la Política de Seguridad Nacional había sido desplazado por militares jóvenes.


El 6 de enero pasado fueron capturados 18 militares, entre los que se encuentra Benedicto Lucas García, hermano del expresidente de Guatemala. Como un dato curioso, entre los capturados figura Francisco Luis Gordillo Martínez, miembro del triunvirato que conformó junto al exjefe de Estado Efraín Ríos Montt.

Los hechos que se les imputan fueron cometidos entre los años 1981 y 1982. Vale decir que estos fueron los últimos años de la llamada Política de Seguridad Nacional, estrategia creada por el ejército y avalada por los gobiernos de turno de aquella época, la mayoría de corte militar. Esta estrategia se tejió en el contexto de la guerra fría en la cual los dos ejes hegemónicos de poder mundial se disputaban la supremacía militar y la guerra de guerrillas en el continente americano.

Efectivamente, durante esos años, la sociedad guatemalteca se desangró, al extremo de contabilizarse más de cien mil muertos y cerca de un millón de ciudadanos se fueron al exilio, en una travesía que aun hoy, muchos años después, no termina de cerrar sus heridas. Los bloques hegemónicos de poder mundial pusieron las armas y las estrategias y los países pobres del hemisferio pusieron los muertos. Así de descarnada era la lógica contrainsurgente que se manejaba desde las altas esferas del poder.

Al tenor de la Política de Seguridad Nacional, el alto mando del ejército hizo llegar a las salas de redacción de los medios de comunicación de esa época, una especie de manual de trato a los grupos guerrilleros. En este manual se indicaba claramente que se les debía llamar “terroristas”, “delincuentes subversivos” y otra serie de epítetos que han quedado impresos en los titulares de prensa como testimonio eterno de esa época violenta.

En 1983 cambió la lógica de combate a los alzados en armas y se instauró la Estrategia de Estabilidad Nacional. Humberto Mejía Víctores llega al poder por un golpe de estado propinado a Ríos Montt. Para entonces, el conflicto mundial en el contexto de la guerra fría ya comenzaba a distensionarse. Iniciaban los primeros acercamientos entre los líderes mundiales del Este-Oeste y con ellos, un evidente debilitamiento en los procesos de apoyo bélico a los países en conflicto, entre ellos Guatemala.

El grupo de militares que apoyaban y ejecutaban la Política de Seguridad Nacional había sido desplazado por militares jóvenes, con una nueva mentalidad de combate a la insurgencia. Asume el poder el primer gobierno de la era democrática y se inician las pláticas de cese al conflicto entre el Gobierno y la guerrilla.


Sin embargo, la estructura militar que dirigía los destinos del país en lo más álgido del conflicto armado, dejó una huella profunda en la conciencia ciudadana, así como hechos que hoy, señalados como delitos, los tienen en el banquillo de los acusados. Culpables o inocentes, el andamiaje jurídico del país lo determinará, sin que ello signifique que, a la luz de la historia tengan o no, responsabilidad. 

viernes, 8 de enero de 2016

Los retos del 2016

Publicado en el Diario de Centro América el 8 de enero de 2016


Hizo muy bien Jimmy Morales en no prometer nada, pues quien nada promete a nada se compromete.

2016 se ha iniciado. Un nuevo equipo de gobierno tomará las riendas de la cosa pública; algunos con cero experiencia en el manejo de los asuntos del estado; otros quizá con alguna experiencia y conocimiento en sus respectivos campos de trabajo. El nuevo gobierno se expondrá a problemas circunstanciales y estructurales que amerita su atención, tales como el alza en el precio de la canasta básica, los salarios diferenciados, la falta de empleo digno, el combate a la violencia, la extorsión, el narcotráfico, los grandes monumentos a la impunidad y el granito de arena que aporta siempre la naturaleza con sus desastres cíclicos.

Todo un abanico de problemas que son el resultado de un rezago en el ejercicio de políticas públicas dirigidas a resolver, o por lo menos mitigar, su efecto nocivo. Los grandes retos no resueltos o enfrentados a medias como son el arraigado problema educativo, de salud, de infraestructura y preservación del medio ambiente; retos que han sido soslayados por gobiernos anteriores deberán ser encarados por el nuevo gobierno.

No se puede dejar de señalar el endémico problema de la corrupción de empleados y funcionarios públicos en casi todos los niveles de la administración pública. El esfuerzo que han realizado la CICIG y el MP en el combate a este flagelo merece reconocimiento, aunque como dijo alguien, algún día se irá del país este organismo y entonces el MP volverá a ser otro ente desamparado por el estado, atado de pies y manos o asfixiado por el presupuesto.

Me comentaba un amigo que no ha iniciado el nuevo gobierno y ya se escuchan comentarios de algunos malos empresarios sobre el contacto que harán con quienes resulten nombrados para ejercer el funcionariado público. Claro, donde hay corruptos hay corruptores y no podrían pasar desapercibidas ciertas “liebres” que han hecho grandes y jugosos negocios a costa de las arcas nacionales. El nuevo equipo de gobierno deberá poner mucho ojo a estos sujetos que se deslizan como serpientes esperando el mejor momento para asaltar lo cosa pública.

Sin embargo, 2016 será también un año donde se ponga a prueba la incipiente organización ciudadana, ejerciendo un rol activo de auditoría social y señalando con nombres y apellidos a aquellos funcionarios que se desvíen de su papel de gestores públicos y se enriquezcan con el erario nacional. Por su parte, el nuevo gobierno entra por la puerta grande, sin compromisos de ninguna índole, ni con el sector privado, ni con el oprobioso sector político (hay excepciones por supuesto) y mucho menos con los poderes ocultos del país. En otras palabras, con la mesa limpia. Ojalá y sepa aprovechar estas ventajas estratégicas para poner la impronta de un gobierno austero y honesto.


Hizo muy bien Jimmy Morales en no prometer nada, pues quien nada promete a nada se compromete. De allí que todo lo positivo que haga será en abono a su gestión de gobierno. En cambio, nadie podrá reclamarle por los errores que cometa, más allá de la confianza defraudada. 

Los olores que nos nombran

Esta gama de olores conforma, en su conjunto, el bagaje cultural que es capaz de identificarnos en nuestra individualidad. Cuando era...