domingo, 29 de septiembre de 2013

Hollywood, el gurú de la violencia

Publicado en Diario de Centro América, el 26 de septiembre de 2013
Fuente: Google.com
Condicionan procesos violentos en la mente de los niños y jóvenes.
En la antigua cultura hindú, el gurú representaba al maestro que mostraba el camino del yoga, enseñaba las técnicas de meditación y era a su vez, consejero espiritual. En el transcurso de los siglos, el término ha ido cobrando otros significados. Actualmente se le llama gurú a la persona o institución que se coloca a la cabeza de un proyecto. Hay gurús en ventas, en publicidad, en política, gurús en todo.

Por muchos años se ha tenido a Hollywood como la Meca del Cine. Es en esa ciudad donde toda persona desea inmortalizarse como actor. La pantalla grande es el mejor recurso para estos afanes. Por mucho, esta ciudad es el punto del planeta donde convierten sus sueños en realidades, y por qué no decirlo, en cuantiosas fortunas.

Hollywood tiene sus luces y sombras. Durante la Guerra Fría se convirtió en el inmenso laboratorio donde se produjo cine como medio de propaganda. No hay certeza que haya sido una política diseñada desde las oficinas de inteligencia militar; sin embargo, hay una situación irrefutable: la Meca del Cine fue el principal instrumento de propaganda norteamericana que llevó al mundo una simbología de guerra, en donde siempre el gran ganador eran soldados estadounidenses. 

Con el transcurrir de los años, este esquema del “fuerte” que se adentra en terreno enemigo fue estelarizado por figuras civiles, pero con pasado militar, y con similares guiones a los usados durante la Guerra Fría. El esquema maniqueo de buenos y malos se mantiene hoy día. Pero como ya no hay focos de guerra donde se comprometa la acción militar norteamericana, Hollywood continúa llevando violencia con películas donde casi siempre el “malo” es un afroamericano, o un chino, o un latino. Y aunque con balas de salva, condicionan procesos violentos en la mente de los niños y jóvenes. 

Podría decirse que entre la realidad cinematográfica propiciada por Hollywood y la realidad objetiva de violencia que hoy vivimos, existe una tenue línea divisoria. A lo mejor son las dos caras de una misma moneda.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Lateralidad del poder

Publicado en Diario de Centro América el 19 de septiembre de 2013




Imagen tomada de Google.com


Un jefe puede tener mucha autoridad pero poco poder.Después de todo, el poder no es tan malo.

¿Alguna vez ha sido usted el punto donde se concentran todas las demandas o quejas de sus compañeros de trabajo? ¿o le han solicitado consejo, protección, o simplemente una sonrisa? Indudablemente es usted una persona poderosa. 

El poder no es ese nombramiento que viene de una autoridad superior y que lo convierte en jefe de la noche a la mañana. Es el reconocimiento, por parte de quienes le rodean, de un liderazgo que, aunque usted no se lo haya propuesto, de hecho tiene. Alrededor de este poder se cifran las esperanzas de quienes le rodean en cuanto a resolver problemas, o simplemente, “pasársela bien”.

Foucault define el poder como un “conjunto de relevos e instancias que están ligadas a los conceptos de jerarquía, control, vigilancia, prohibiciones y coacciones”. 

Por su parte, Korda explica que todo cuanto hacemos cotidianamente está revestido de poder, es decir, de un objetivo o propósito, ya sea personal o institucional. Incluso el juego del sexo, dice Korda, es el ejemplo más simple y concreto de cómo el ser humano prueba y ejerce su poder.

Las personas poseen poder en la medida que controlan 3 aspectos fundamentales que constituyen la base fundamental de este. Primero, resolver los problemas cotidianos de sus compañeros o amigos. Segundo, capitalizar, de su entorno, la mayor cantidad de información posible. Tercero, la poca posibilidad de ser sustituido por otra persona. Si una de estos aspectos falla, el poder se esfuma o se debilita considerablemente. Por esta razón se asegura que el poder no puede delegarse, no puede transferirse. La autoridad sí puede transferirse delegarse. 

Un jefe puede tener mucha autoridad pero poco poder. Este es un proceso de asimilación de valores y de reconocimiento social. Puede ser que usted no sea el jefe de su oficina o de su núcleo social, pero si tiene esas tres características antes señaladas, indudablemente es usted una persona poderosa; y no le queda más que asumirlo y disfrutarlo. Después de todo, el poder no es tan malo.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Reuma intelectual y asma emocional

Publicado en Diario de Centro América el 12 de septiembre de 2013


A medida que pasan los años, y ya entrados en la edad adulta, los seres humanos nos vamos volviendo un poco quejumbrosos, y a veces intolerantes. Son los signos de la senectud. Es comprensible después de haber bregado por este valle de lágrimas por más de medio siglo. Y todo depende, por supuesto, de cuál ha sido el tren de vida de cada uno. 

A los rasgos visibles del deterioro anatómico de cada persona se suman otros que a simple vista no son tan notorios. Hablemos por ejemplo, de la actitud que asumimos frente a pequeños o grandes retos, y la visión con que los afrontamos. Esta actitud tiene que ver con lo que se conoce como escala tonal de las emociones. 

Esta escala va, desde un nivel alto de conceptuar la vida, digamos entusiasmo, hasta un nivel muy bajo, la apatía. Entre estos dos extremos coexisten, entre otros, el interés, conservadurismo, aburrimiento, dolor, enojo, compasión, hostilidad, miedo. Todos marcando el horizonte de nuestra existencia hasta el fin de nuestros días.

El comportamiento de las personas está influido por el nivel de satisfacción o insatisfacción de sus necesidades básicas y secundarias, es decir, a mayor satisfacción se espera que actúen los niveles más altos de la escala tonal; por el contrario, a mayores niveles de frustración, actuarán en los tonos más bajos.

A medida que transcurren los años, muchas personas comienzan a padecer los síntomas (llamémosle achaques) de una vejez, que puede ser prematura, con las manifestaciones de impedimentos físicos. Pero lo más preocupante, son los síntomas que podemos denominar con un nombre genérico de reuma intelectual y asma emocional. Estas características son propias de aquellas personas cuyo nivel de pensamiento comienza a atrofiarse; pero también el nivel de interés por la vida ha disminuido considerablemente.

Si usted cree que comienza a padecer alguna de estas enfermedades, debe hacer un esfuerzo por amar la vida, ya que como decía mi madre: “No es cola de garrobo, por lo tanto, no retoña”. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

La comunicación asertiva

Publicada en el Diario de Centro América el 5 de septiembre de 2013


Ser asertivo es ser directo, sin ser abusivo.


Entre las teorías de la comunicación que más aceptación han tenido en la planificación estratégica está la comunicación asertiva. Esta comenzó a ser utilizada con ese nombre y enfoque hace unos veinticinco años. Sin embargo, en nuestro país se utiliza desde hace dos décadas.

La asertividad es utilizada en psicología como uno de los componentes esenciales de la convivencia humana. Es definida como “el derecho de hacer valer nuestro derecho, sin agredir la dignidad de los demás”. En el lenguaje coloquial, la asertividad se traduce en conocer y expresar nuestros puntos de vista sin parecer prepotentes, enojones o malcriados, sino más, bien, utilizando normas correctas de trato social.

La comunicación asertiva está impregnada de ciertas características que la hacen eficaz, oportuna y adecuada para resolver conflictos familiares, sociales, laborales y políticos. Entre estas características podemos mencionar las siguientes: directa, argumentativa, despersonalizada, sin falacias, propositiva y manejada emocionalmente inteligente. Es contraria al grito, al insulto, al menosprecio, a la descalificación, en otras palabras, a los modelos autoritarios de manejo de situaciones.

Las personas asertivas son aquellas que utilizan la comunicación para fijar objetivos en la resolución pacífica pero determinada de problemas en cualquier escenario que la vida les plantee. Por lo tanto, no buscan quedar bien “con Dios y con el diablo” sino mediar entre los problemas  y las personas que los provocan a efecto de dilucidar los escondidos componentes del conflicto, sin lastimar a nadie.

Un manejo correcto de la inteligencia emocional es requisito indispensable para establecer buenos puentes de comunicación entre dos partes en conflicto. La próxima vez que usted se enfrente a un problema de cualquier índole, cuenta hasta diez, y aplique los principios de la comunicación asertiva. Recuerde que se logra más con una gota de miel que con un galón de hiel. Ser asertivo es ser directo, sin ser abusivo.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Efecto confesionario en la comunicación

Publicado el 29 de agosto de 2013 en el Diario de Centro América


Durante el día, tan solo contemplaré tus hermosos ojos verdes.



Mucho se ha dicho y escrito sobre la comunicación cara a cara y su más reciente versión: la comunicación asertiva. En otro momento nos ocuparemos de este tema. Hoy nos referiremos a un fenómeno en la comunicación humana que llamaremos efecto confesionario. Los seres humanos tendemos a develar nuestros sentimientos y opiniones a otras personas, cuya presencia no está determinada por el contacto de ojos. 


Por razones psicofisiológicas los ojos no son solo un sentido para recoger información del entorno. Son también un poderoso recurso de persuasión y de disuasión, es decir, convencen pero también pueden intimidar.


Este poder de “intimidación” de la mirada es lo que provoca que los seres humanos prefiramos la “mediación objetual” de la comunicación, valga decir, aquella que no nos pone en situación de “mirada contra mirada”. ¿Se ha preguntado usted por qué en la tradición católica se impuso el confesionario como medio para “sincerar nuestros pecados”? Fuera de cualquier explicación religiosa, lo que en comunicación puede interpretarse es un acto de “anulación de la mirada”.

Este mismo fenómeno puede palparse en la nocturnidad. ¿Ha pensado usted que la mayoría de confesiones de infidelidad se dan con la luz apagada y en el ombligo de la noche? No es casualidad, es sencillamente porque es más fácil aceptar nuestros errores cuando los ojos de la otra persona no se posan frente a los nuestros. ¿Recuerda usted la frase preferida de nuestra madre cuando nos ordenaba “mírame a los ojos cuando te hablo”? 

El mundo de la comunicación mediática, desde los mensajes atados a las patas de las palomas mensajeras, pasando por el inolvidable correo (cartas que dieron origen a un género literario llamado epistolar) y el teléfono, hasta el exuberante mundo del Internet, han sido los sustitutos del confesionario, utilizado por la iglesia durante muchas centurias. Y ahogaré mis penas y exaltaré tus virtudes durante la noche. Durante el día, tan solo contemplaré tus hermosos ojos verdes.



Poesía Carlos Interiano