viernes, 13 de septiembre de 2013

Reuma intelectual y asma emocional

Publicado en Diario de Centro América el 12 de septiembre de 2013


A medida que pasan los años, y ya entrados en la edad adulta, los seres humanos nos vamos volviendo un poco quejumbrosos, y a veces intolerantes. Son los signos de la senectud. Es comprensible después de haber bregado por este valle de lágrimas por más de medio siglo. Y todo depende, por supuesto, de cuál ha sido el tren de vida de cada uno. 

A los rasgos visibles del deterioro anatómico de cada persona se suman otros que a simple vista no son tan notorios. Hablemos por ejemplo, de la actitud que asumimos frente a pequeños o grandes retos, y la visión con que los afrontamos. Esta actitud tiene que ver con lo que se conoce como escala tonal de las emociones. 

Esta escala va, desde un nivel alto de conceptuar la vida, digamos entusiasmo, hasta un nivel muy bajo, la apatía. Entre estos dos extremos coexisten, entre otros, el interés, conservadurismo, aburrimiento, dolor, enojo, compasión, hostilidad, miedo. Todos marcando el horizonte de nuestra existencia hasta el fin de nuestros días.

El comportamiento de las personas está influido por el nivel de satisfacción o insatisfacción de sus necesidades básicas y secundarias, es decir, a mayor satisfacción se espera que actúen los niveles más altos de la escala tonal; por el contrario, a mayores niveles de frustración, actuarán en los tonos más bajos.

A medida que transcurren los años, muchas personas comienzan a padecer los síntomas (llamémosle achaques) de una vejez, que puede ser prematura, con las manifestaciones de impedimentos físicos. Pero lo más preocupante, son los síntomas que podemos denominar con un nombre genérico de reuma intelectual y asma emocional. Estas características son propias de aquellas personas cuyo nivel de pensamiento comienza a atrofiarse; pero también el nivel de interés por la vida ha disminuido considerablemente.

Si usted cree que comienza a padecer alguna de estas enfermedades, debe hacer un esfuerzo por amar la vida, ya que como decía mi madre: “No es cola de garrobo, por lo tanto, no retoña”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Poema: LAS RANAS Y LOS GRILLOS

El periodista Carlos Enrique Morales Monzón produjo esta versión de mi poema Las ranas y los grillos. Se los dejo