domingo, 27 de septiembre de 2009

EL COMUNICADOR SOCIAL Y LA RADIO EN GUATEMALA




DISCUSIÓN GENERAL

Es indudable que una de las preocupaciones de los estudiosos de la comunicación en nuestro mundo contemporáneo la constituye el papel que ha jugado y juega actualmente el comunicador social, y en especial, el comunicador que se dedica a la radio, por ser uno de los medios de mayor difusión en todo el planeta, especialmente en nuestro país.

Se han planteado numerosas interrogantes. ¿Es el comunicador social un agente de cambio en la sociedad a la cual informa?, ¿Es el comunicador social un educador por excelencia, capaz de crear actitudes y modificar comportamientos?, ¿Es el comunicador social un líder de opinión con suficiente cuota de credibilidad, o por el contrario, es un agente instrumentalizado al servicio de las sociedades de consumo?

La respuesta es compleja. En las escuelas de comunicación se ha teorizado bastante sobre este problema. Al respecto se deben analizar sucintamente los factores que intervienen en un proceso comunicativo y las relaciones que estos guardan entre sí, desde el punto de vista del comunicador.

En los medios de comunicación masiva el comunicador está sujeto a muchas relaciones. Retomando algunos elementos de análisis de Maleztke, mencionaremos algunas de esas relaciones, aplicadas al comunicador social radiofónico:

El comunicador como personalidad: Tres factores componen la personalidad del comunicador social: actuar, sentir y pensar. De la manera como piense y sienta estará actuando frente al medio y por ende, frente al público que recibe sus mensajes. Es decir, no podemos juzgar a un individuo únicamente por sus actitudes sin antes comprender o conocer qué es lo que siente o piensa. Los tres factores van indisolublemente ligados.

El comunicador en su autoimagen: Es muy importante analizar cuál es la representación que el comunicador tiene de sí mismo. Por ejemplo, considerarse un caudillo de una causa -sin algo que lo justifique-, determina que éste tiene una autoimagen sobrevalorada y por lo tanto esto determina la cantidad y calidad de mensajes a emitir. ¿Se considera asimismo como una persona autosuficiente, capaz de prescindir de los consejos y avances cognoscitivos de nuestra época, o muy inteligente para no necesitar el estudio constante y ordenado; o se considera sólo un enlace en el proceso de comunicación?

El comunicador en sus relaciones sociales y equipos de trabajo: Los mensajes que produce un comunicador social también están determinados por las relaciones que mantiene con sus amigos y sus compañeros de labores. Sus mensajes están impregnados de las opiniones, actitudes y comportamientos de sus amigos y compañeros.

El comunicador y sus relaciones con la empresa en la que trabaja: La ideología de la empresa a la cual sirve, su organización, proyecciones políticas, realizaciones empresariales y muchos otros factores, determinarán el comportamiento de los comunicadores que laboran en ella, modificando así también, los mensajes que a diario elaboran. Esto está íntimamente relacionado con el cargo que ocupen dentro de la empresa. Naturalmente un Director de radionoticiero tendrá una concepción distinta de la realidad nacional que un reportero o locutor.

El Comunicador y la imagen del receptor: Lo que sentimos y pensamos de los demás contribuye a modificar sustancialmente nuestra conducta y creencias. En el plano de la comunicación social este factor es de suma importancia. Los mensajes que emitimos están directamente relacionados con la concepción que tenemos del público.

Es corriente escuchar a muchos hombres y mujeres de medios decir "yo le doy al público lo que éste quiere". Esta afirmación viene a constituir un juicio de valor, puesto que difícilmente los comunicadores sociales podrían establecer exactamente qué es lo que quiere el público. En tal sentido, nos creemos -en tanto comunicadores- con la libertad de interpretar los sentimientos, pensamientos y actitudes del público. En resumen, nos sentimos con suficiente autoridad para posesionarnos de su personalidad.

Debemos tener siempre presente que los perceptores, o sea el público, también reciben nuestros mensajes mediatizados por los factores que señalamos al comunicador, o sea que recibirán los mensajes bajo la influencia de cuál es la autoimagen, su personalidad -social e individual-, cuáles son sus relaciones sociales y laborales y cuál es la imagen que tenga de sus comunicadores. Esto último es muy importante porque muchas veces no importa cuál es el mensaje, o cuál es su contenido, sino quién lo dijo. El concepto de prestigio del comunicador entra muchas veces en juego en un proceso comunicacional.

Los hombres de radio tienen particular importancia en la difusión de información, de cualquier índole, porque trabajan en un medio que es dinámico por naturaleza y cuyos mensajes necesitan de mayor atención, puesto que en su recepción interviene únicamente un sentido, el oído. De ahí que los mensajes deben ser bien programados, contextualizados y apoyados en bandas de redundancia. En otros escritos hemos sugerido una proporción de 60 a 65 por ciento de redundancia sobre un 40 o 35 por ciento de innovación. Pero en el caso de la radio, es recomendable incluir más porcentaje de redundancia sin hacer que el mensaje se torne aburrido o falto de interés.


FUNCIONES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACION

Es conocida ampliamente la trilogía que conforman las funciones de los medios de comunicación: informar, educar, entretener y divertir. A estas funciones ya tradicionales en nuestro medio, podemos agregar otras que consideramos importantes para ubicar y a la vez despejar la siguiente interrogante: ¿Es el hombre y la mujer de radio un comunicador social o solamente un comunicador de consumo? Las funciones propuestas -tomadas de Lazarsfeld- son las siguientes: a) Función de prestigio, b) otorgamiento de estatus social y c) disfunción narcotizante.

Abordaremos las tres funciones señaladas por Lazarsfeld:

Función de prestigio: Se ha comprobado teóricamente (tomando la teoría como reflejo de una práctica), que los medios de comunicación cumplen con un papel de otorgamiento de prestigio en los individuos que aparecen representados en la sustancia material de los mensajes. Ello explica las llamadas telefónicas a las radios, las cartas de saludos, los comentarios realizados en distintos programas, y en general, el aprovechamiento de cualquier ocasión para aparecer en "escena" o en "el aire" por parte de los perceptores. Es una necesidad producto de nuestra sociedad de consumo. Los individuos (con excepciones por supuesto) sienten satisfacción al escuchar su nombre a través de la radio, ya sea por motivo de saludos o por comentario a una buena acción (destacar en política, deportes, artes, etc.) Un conocido personaje de nuestro medio periodístico afirma irónicamente que "lo importante es que los medios hablen de uno aunque sea mal".

Otorgamiento de estatus social: Como resultado de la anterior actividad de los medios de comunicación, los perceptores van ascendiendo en su escala social. Se les va fijando en la categoría de "hombres importantes", sin considerar el grado de importancia que éstos tengan. Los medios los han sustraído psicológicamente de su medio y les han creado una categoría ficticia: hombre destacado, importante. Esta categoría va ascendiendo a medida que aumenta el número de veces que aparece en los medios.

Disfunción narcotizante: La disfunción narcotizante está íntimamente ligada al tiempo de ocio. Aclaremos estos términos: Narcotizar, proviene de narcótico; y de acuerdo a una definición de diccionario sería "adormecer con ayuda de un narcótico". Los mensajes difundidos por los medios de comunicación tienden a narcotizar (adormecer) la conciencia. En cuanto al tiempo de ocio, se denomina así al tiempo libre que posee una persona. Los pasatiempos, las distracciones, las horas dedicadas al paseo, al deporte, y en general a otras actividades no laborales constituyen el tiempo de ocio.

Los medios de comunicación (radio, televisión, cine, prensa, y más recientemente Internet) han venido modificando las actividades que el ser humano realizaba en su tiempo de ocio. La lectura de buena literatura, la asistencia al teatro, los paseos, las distracciones, los deportes y muchas otras actividades han sido reducidas o eliminadas en muchos casos por los medios de comunicación. Una de las consecuencias más importantes de este fenómeno lo constituye el hecho de que los medios de comunicación no sólo han llenado el tiempo de ocio, sino que han extendido su influencia al tiempo dedicado al estudio y al trabajo.

Para clarificar esta situación plantearemos la siguiente interrogante: ¿Cómo se transforma la influencia de los medios de comunicación masiva en disfunción narcotizante?

En primer lugar, debemos analizar cuál es la calidad de los mensajes lanzados a través de los medios. Tomando como referencia la radio, que es el objeto de este trabajo, nos atrevemos a señalar que a través de ella se transmiten programas que contribuyen a proyectar en la audiencia, un mundo que no les pertenece ni por historia ni por contexto. Es muy importante el hecho de que un alto porcentaje de la programación radial está representada por programas "enlatados o en conserva", importados de algunos países industrializados, especialmente México y Estados Unidos de Norteamérica. Son incontables los ejemplos al respecto.

Por otro lado, ¿cuál es la cantidad de mensajes con carácter informativo, educativo o cultural que transmiten los medios de comunicación, especialmente la radio? Es fácil deducir que las funciones primarias de los medios de comunicación no se cumplen, sino en mínima parte, especialmente las primeras. Cuando los medios se dedican sólo a llevar entretenimiento de dudosa procedencia y calidad se transforman en narcotizantes.

En segundo lugar nos preguntamos ¿Cuál es el grado de participación activa de los hombres y mujeres de la radio en la solución de los diferentes problemas sociales? A la luz de las evidencias y con raras y honrosas excepciones, podemos contestar que la mayoría de ellos se transforma en instrumento pasivo y no en entes activos, reduciendo al máximo sus inquietudes, sus aspiraciones, sus capacidades y su verdadero rol como agentes de cambio social.

Con las acotaciones hechas anteriormente podemos deducir fácilmente que tanto el hombre y la mujer de radio son en muchos casos, comunicadores de consumo y no comunicadores sociales, con las implicaciones que esto significa. La radio (en esencia la radio comercial) se convierte en términos generales en agente de consumo, desde sus diferentes manifestaciones que van desde una romántica melodía hasta la promoción de un detergente o cualquier otro producto.

FACTORES QUE INCIDEN EN LA FORMACIÓN DE COMUNICADORES DE CONSUMO

Son muchas y variadas las causas que contribuyen a instrumentalizar al comunicador de radio en nuestro país. Baste mencionar dos de ellas:

a) Factores económicos
b) Escasa formación técnico-profesional

Causas económicas: En primer término debemos considerar a las empresas de radio como empresas que apuntan siempre hacia la obtención de ganancias económicas. Forman parte de la industria cultural de nuestro tiempo y como tales, apuntan siempre hacia la producción de plusvalía mediante la obtención de ganancias adicionales. Esta característica hace que la radio esté saturada de mensajes-objetos que serán vendidos a través de campañas promocionales, canalizados a través de los medios de comunicación (la radio en el presente caso).

Formación técnico-profesional: Toda profesión necesita de la necesaria amalgama de la práctica y la teoría para poder fructificar y desarrollarse integralmente. La práctica sin la teoría es ciega y a su vez la teoría sin la práctica es inoperante. De esta relación dialéctica surge la necesidad de hacer converger ambas posiciones para conseguir un máximo rendimiento en cualquier actividad humana.

Imagen tomada de Google

viernes, 18 de septiembre de 2009

Charla: OPINIÓN PÚBLICA, ADOLESCENCIA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN



Comparto con ustedes los puntos relevantes de una charla que impartí a un grupo de jóvenes, en ciudad de Guatemala.

Para fines de esta exposición los términos adolescencia y juventud, se tomarán como sinónimos, no obstante sus claras diferencias.


PREMISAS FUNDAMENTALES

Las preguntas sin respuesta de los adolescentes

En la mente de los jóvenes existen más preguntas que respuestas:
-preguntas acerca de quiénes son
-preguntas acerca de por qué existen
-preguntas acerca de qué hacer con sus dotes físicos, cognitivos, emocionales
-preguntas acerca de qué será de ellos y ellas
-preguntas acerca de la violencia en el mundo
-pero también.....preguntas sobre la capacidad de amar....

Los jóvenes son una constante interrogación del hombre en busca del sentido para decirlo en palabras de Víctor Frankl, el artífice de la tercera escuela sicoanalítica de Viena.

TODAS ESTAS PREGUNTAS SE CONCENTRAN EN UN FENÓMENO QUE BIEN PODRÍAMOS DEFINIR COMO OPINIÓN PUBLICA ADOLESCENTE.

La opinión pública adolescente constituye el CONJUNTO DE VALORES, DUDAS, SENTIMIENTOS, DESEOS, PREJUICIOS, CONDUCTAS ARRAIGADAS, Y POR QUÉ NO DECIRLO TAMBIÉN, LA VISIÓN DE FUTURO, que la adolescencia y la juventud posee, frente a sí misma, frente a su familia, frente a la sociedad y frente a su entorno socio político.


POR DEFINICIÓN PROPIA DE LA EDAD, los jóvenes adolescentes tienden a cultivar una versión pesimista, negativa, desconfiada de su entorno; llámese ENTORNO al conjunto de relaciones familiares, sociales, ambientales. Ellos mismos son, por así decirlo, UN COMPLICADO CÓCTEL DE CONTRADICCIONES.

Esta visión de conjunto dará las pautas para conformar UNA CORRIENTE DE OPINIÓN PUBLICA JUVENIL, marcada por las siguientes pautas de conducta:

• Cambios radicales, vertiginosos y a veces violentos sobre los objetos, procesos y sujetos. LO QUE AYER FUE BUENO PARA LA OPINIÓN PÚBLICA ADOLESCENTE Y JUVENIL, HOY PUEDE NO SERLO.

• Una concepción radical de las cosas y situaciones. Todo se ve en términos MANIQUEOS: o bueno o malo, o blanco o negro. No caben los medios tonos.

• Una autovaloración colectiva deficitaria, resultado quizá, de una valoración social también deficitaria. En un país cuya sociedad está DISEÑADA PARA FRACASAR, la opinión pública juvenil también asimila esta concepción de sí misma y del mundo que le rodea.

• Un proceso de asimilación de los signos vitales que anteceden al cambio social, pero también un rápido desencanto por ellos. Ello explica por qué LA MODA es precisamente la máxima manifestación de la adopción, práctica y finalmente olvido, de los artificios de ésta: MUSICA, VESTUARIO, ACTITUDES Y CONDUCTAS, LENGUAJE, RITOS, ETC.

• Mediante las reglas del contagio y contaminación, la opinión pública juvenil incrementa sus niveles de DESTRUCCIÓN O PARALIZACIÓN TEMPORAL DE LAS DEFENSAS DEL YO; en consecuencia, en mayor medida que la opinión pública adulta, ACTUA POR LA INFLUENCIA DE FILTROS EMOCIONALES Y NO POR MECANISMOS RACIONALES.

• La opinión pública juvenil tiene una enorme capacidad para MIMETIZAR el ambiente. Si se desarrolla en un ambiente violento, aprenderá a producir discursos violentos (en todos los sentidos): violencia en el lenguaje articulado, violencia en el juego, violencia en el sexo, violencia en la MODA, etc.

¿Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN?

Aquí viene algo que a veces nos disgusta a los comunicadores sociales y periodistas:

Siendo que los medios de comunicación constituyen en nuestro mundo contemporáneo una especie de ESCUELA PARALELA, es justo hacer de ellos las siguientes reflexiones:

• Los medios de comunicación aportan nuevas preguntas sin respuesta. Esta realidad viene sustentada por los siguientes argumentos:

o Persiguen el hoy y aquí de la información.

o Incrementan la cadena de dudas cuando lanzan una bomba informativa, pero no le dan seguimiento a la información, con el pretexto de que esto no vende.

o A veces la información es parcial, tendenciosa, superflua y poco sustentada.

• Los medios de comunicación se interesan más por el lado NEGATIVO de la información. Esto sin lugar a dudas contribuye a conformar en la opinión pública juvenil UN SENTIMIENTO DE CULPA, UN CLIMA DE ANGUSTIA Y UNA SENSACIÓN DE INCERTIDUMBRE frente a su propio futuro.

• Algunas veces (por no decir muchas), los medios de comunicación se convierten, sin quererlo, en el prototipo de la señora FLETCHER, aquella antigua reportera del crimen: ofrecen sangre, violencia, traición, sin que exista ENSEÑANZA Y PROPUESTA. Es verdad que al respecto también se sostiene la tesis que afirma que los medios SÓLO SON TERMÓMETROS; y por supuesto tienen razón quienes así opinan, una parte de razón que complementa la primera reflexión.

• Los medios de comunicación, salvo raras excepciones, NO CUBREN LA AGENDA DE LOS JÓVENES, en términos de cultivo de valores (cívicos, morales, sociales), formación de opinión crítica, etc. Esto pone en PELIGRO, la estabilidad EMOCIONAL de la juventud.

¿La razón? no existen términos de COMPARACIÓN entre lo que sucede, sus causas y consecuencias. Y por naturaleza, la juventud está siempre buscando MODELOS DE REFERENCIA.

NO POR GUSTO, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN HAN SIDO CALIFICIADOS POR LAS SOCIEDADES COMO INSTITUCIONES SOCIALES, QUE, SI BIEN ES CIERTO BUSCAN EL LUCRO COMO CUALQUIER EMPRESA MERCANTIL, SU ACTIVIDAD SE ENMARCA DENTRO DE LOS PARÁMETROS DEL SERVICIO SOCIAL.

POR LO TANTO, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ESTÁN LLAMADOS A CONTRIBUIR A FORMAR EL CLIMA DE OPINIÓN DE LOS JÓVENES, NIÑOS Y ADOLESCENTES.

EN SÍNTESIS, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO TIENEN LA FUNCIÓN SOCIAL DE INSTRUIR Y EDUCAR; SINO TIENEN UNA FUNCIÓN FILOSÓFICAMENTE MÁS PROFUNDA Y COMPROMETEDORA: FORMAR LA OPINIÓN PÚBLICA.

La preocupación latente es que, aun sin proponérselo, DEFORMEN la opinión pública o MALFORMEN la opinión de este estamento poblacional que, mañana sin lugar a dudas, habrá de tomar las riendas del país, tanto en lo privado como en lo público.

Nota: imagen tomada de Google.

viernes, 4 de septiembre de 2009

PERIODISMO, CIENCIA Y TECNOLOGÍA



INTRODUCCIÓN

Es indudable que uno de los grandes mecanismos del desarrollo social lo constituye el uso suficiente y variado de códigos, canales y medios de comunicación extrabiológicos. En realidad, el gran secreto de la humanidad ha sido su versatilidad y enorme potencial para conocer su yo interno, su estructura funcional y el cada vez creciente ingenio para construir sus mundos paralelos que le han permitido una considerable acumulación cultural, en el más amplio sentido del término.

Nada de lo que el ser humano puede vanagloriarse hoy día, podría haber sido realidad si únicamente nos comunicáramos por los canales que la programación biológica nos ha dotado. Ha sido necesaria una especie de autoprogramación social, una acumulación de estrategias, códigos, canales y medios de comunicación, descubiertas y perfeccionadas por el método muy primario de ensayo-error, para que la humanidad esté pisando hoy día los albores de lo que los sociólogos y futurólogos llamaban hace unas dos décadas: la cibersociedad.

Pero, ¿cuáles son las características de esta cibersociedad? En primer lugar, es un estadio en el desarrollo social en el que los seres humanos ya somos capaces de prescindir de nuestras propias manos, nuestra capacidad de razonamiento operativo, nuestra capacidad de locomoción y hasta de nuestra capacidad dialógica, para convivir productivamente o simplemente manifestar nuestra tendencia natural al hedonismo.

Al menos, teóricamente, en la cibersociedad, la ciencia y la tecnología quedan totalmente sojuzgadas a los designios de la humanidad, a sus caprichos; son sus esclavas, no sus amos. En este sentido, la vieja preocupación sobre un eventual predominio de las máquinas sobre el hombre, parecen cada vez menos probables. El pensamiento de las máquinas, por muy sofisticadas que sean, será operativo, instrumental, servil.

Y en este salto cualitativo, los medios de comunicación masiva están desempeñando, sin lugar a dudas, un rol fundamental: ser promotores, difusores y reproductores a gran escala y con el menor costo posible, de los avances científicos y tecnológicos que la humanidad ha ido experimentando, a lo largo de su tortuosa existencia.

En efecto, no es posible pensar –o repensar- los nuevos paradigmas sociales, aun los más avanzados y complicados, sin la participación directa o incidental de los medios de comunicación. Si en algún campo de la actividad humana, la ciencia y la tecnología han cobrado importancia sin precedentes, ha sido precisamente en el campo de la información. Las llamadas tecnologías de punta, pasan casi necesariamente, por la tecnología de la información.

En el marco general de las políticas de desarrollo tecnológico del mundo industrializado están presentes, con una buena cuota de poder simbólico, las reglas que garantizan la existencia, fortalecimiento y desarrollo de los medios de comunicación; sobre éstos, se alza asimismo, la garantía del libre y exigible respeto a la información, elevada a categoría de derecho fundamental del ser humano.

Periodismo y ciencia, parece ser un matrimonio feliz cuya presencia adquiere cada vez más importancia en los países que hacen esfuerzos por resolver sus ancestrales problemas estructurales, de cara a crear las condiciones que les permitan mejorar su capacidad productiva y sus niveles de productividad, a través de las fórmulas más civilizadas de las sociedades actuales: la educación, la libertad para producir, competir y difundir. Este último concepto es el que atañe a los periodistas y comunicadores sociales en general.

DE LA CIENCIA ESCOLÁSTICA A LA CIENCIA DE MASAS

Sin lugar a dudas, uno de los acontecimientos de mayor trascendencia que nos legara la Edad Media fue la creación de la institución educativa. Fue a partir de este suceso trascendental en la vida de los colectivos sociales, que la ciencia y la tecnología pudieron adquirir un corpus institucional que posibilitara el conocimiento ordenado, la sistematización de los principios científicos en todos los órdenes posibles, la aplicación de estos principios científicos a tareas concretas, dando paso así a la cuantiosa industria que bien podríamos denominar como edutecnología.

Fue a través de la institución educativa y la correspondiente enseñanza de la ciencia y la tecnología, que las sociedades fueron sobreponiéndose al viejo paradigma de aprender mediante el ensayo-error, modelo éste que tuvo altísimos costos sociales y materiales en el devenir social.

Sin embargo, la escuela, como institución encargada de crear, recrear y promover la ciencia y la cultura, aplicando la fórmula tradicional de concentración de grupos humanos en recintos prediseñados para el efecto, ha entrado en crisis. Y aunque es innegable que en sus muros se ha forjado lo mejor del pensamiento positivo, y que ella sentó las bases para construir las sociedades industriales que pueblan muchos puntos del planeta, la acción de la escuela no ha sido suficiente, tanto en calidad como en cantidad.

La cada vez creciente revolución industrial, con sus propios centros de investigación científica y creación tecnológica, ha puesto en crisis el sistema educativo. Este ha reaccionado tardía y deficientemente a las demandas cada vez más grandes y complicadas del desarrollo social. Y fue en el seno mismo de esta gran revolución que adquirieron forma, consistencia y dinámica propia, nuevas maneras de comunicar la ciencia, la tecnología y la cultura en general, compitiendo y superando en mucho a la otrora incuestionable, enérgica y todopoderosa voz de la institución educativa: las bibliotecas. Nos referimos a los llamados medios masivos de información o comunicación, como se les llama indistintamente. No entraremos en estas cuestiones epistemológicas.

Hoy día, los medios de información se han convertido en los mayores canales de difusión de la ciencia y la tecnología, pasando a ser expresión de una revolución industrial, a la revolución informática y conformando hoy día, la punta de lanza de la sociedad del conocimiento. Y aunque han sido señalados por su contraparte, la escuela, de ser poco profundos, poco serios, poco académicos, poco científicos, y un sinnúmero de pocos más, lo cierto es que cada vez, se convierten en los favoritos de los niños y jóvenes de cualquier parte de la Tierra.

Quizá uno de sus mayores secretos sea que no continúan presentando los hechos en blanco y negro, “de oídas” o por anacrónicos relatos que rayan en la ficción y la fantasía, sino todo lo contrario: son precisos, prácticos, actuales, dinámicos y además, a todo color. Sin demeritar a la institución educativa o la acción siempre benefactora del libro, podemos decir que mientras la voz de un maestro llega en forma simultánea a 40 estudiantes, o un libro tiene la posibilidad de ser leído por dos mil personas, un medio escrito por ejemplo, puede ser leído por cien o doscientas mil personas en forma simultánea.

Otro aspecto significativo es que existe la tendencia cultural a guardar los libros, una vez leídos, como un tesoro familiar. En cambio los periódicos, se regalan, se pasan de mano en mano, una vez consumida la información en ellos vertida. Por ello se dice que un periódico puede tener un promedio de cinco impactos de lectura. Y qué decir de la radio y la televisión que se han convertido en los principales ordenadores sociales de nuestro tiempo, sobre todo, los que se cuelgan en Internet.

Y qué decir de esta última, el cual constituye, por definición propia, el ente aglutinador de todos los medios: radio, prensa, televisión y medios alternos derivados del ciberespacio: el chat, el correo electrónico masivo, el blog, la página digital, entre otras posibilidades.

Por supuesto, la institución educativa ha reaccionado positivamente a este fenómeno y cada vez adquiere mayor conciencia que los medios de comunicación pueden –y deben- convertirse en sus principales aliados. Hoy día es más común escuchar términos como periodismo científico y educativo, radio y televisión educativa, solo para mencionar algunos.


LA MASIFICACION DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA DE PUNTA

La acción de los medios de comunicación en la difusión de la ciencia y la tecnología, ha contribuido a la apropiación colectiva de estas actividades sociales que habían sido una especie de tesoro escondido, detentado celosamente por elites privilegiadas. En este sentido, ni los esfuerzos supremos de los grandes movimientos sociales orientados a conseguir la democratización y horizontalización de estas acciones, habían conseguido un impacto significativo en esta dirección.

Han sido los medios de comunicación quienes han conseguido un mayor impacto en este sentido. Gracias a ellos, hoy día es bastante común que niños y adolescentes incorporen términos científicos y jerga tecnológica a sus discursos cotidianos y no digamos a sus tareas escolares, aunque no comprendan exactamente su significado. Ciertamente ellos están viviendo los efectos beneficiosos de la cibersociedad, articulada y comandada por los grandes medios masivos. Internet es sólo una expresión de la cultura de nuestro tiempo y un valioso recurso de las comunicaciones sociales actuales.

Cómo serán los grandes medios de comunicación en los próximos cincuenta años es bastante complicado establecerlo. De lo que sí estamos seguros, es que tienen un espacio legítimamente garantizado en las grandes hazañas del futuro. Como voces colectivas, seguirán siendo portadoras de significados sociales, pero además, se constituirán en los grandes escenarios donde la ciencia y la tecnología, puede (y debe) expresarse. Es sin duda, un hecho que tendrán que transformarse, adaptarse a los signos de los nuevos tiempos y acontecimientos, pero continuarán siendo canales de expresión masiva; de esto, no cabe duda.

LA FUNCIÓN DIDÁCTICA DEL PERIODISMO COMO PORTAVOZ DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Por supuesto, la acción de los medios de comunicación como difusores de ciencia y tecnología no puede considerarse como perfecta y acabada. Las críticas que se les hacen, contienen su buena dosis de razón.

En efecto, no basta con transmitir ciencia y tecnología, es preciso dotar a éstas de su contenido didáctico. De las funciones que sentaron los gurús del periodismo en relación a que la prensa y los medios de información en general deben informar, educar y entretener, se hace necesario que la función de educar sea desarrollada con los más modernos preceptos psicológicos, sociológicos y antropológicos, con el propósito de conseguir más y mejores efectos en los usuarios.

De cara a las exigencias de las sociedades actuales y futuras, es preciso que en el seno de las salas de redacción se creen secciones especializadas en información de ciencia y tecnología, con personal especializado en técnicas didácticas que posibiliten la asimilación, comprensión, relación y si fuera posible, aplicación de las categorías científicas y fórmulas técnicas que sirvan como soporte del sistema educativo.

La acción de los medios de información como escuela paralela sería más eficaz y eficiente, si los contenidos informativos de ciencia y tecnología tuvieran un tratamiento didáctico. El sistema educativo mismo, estaría alimentándose con esta innovación y seguramente las empresas periodísticas estarían garantizando nuevas cohortes de lectores –los niños y los jóvenes-. Esta acción de los medios como escuela paralela se hace más necesaria en aquellos que se han trasladado al inmenso mundo de posibilidades que ofrece Internet.

CONCLUSIONES
A. Los medios de información constituyen hoy día, la escuela paralela donde los niños, jóvenes y adultos encuentran información sobre los últimos acontecimientos científicos y tecnológicos, constituyéndose con ello, en la punta de lanza del sistema educativo.

B. El hecho de constituir una opción educativa, como escuela paralela, demanda de los medios de información, un mayor y mejor esfuerzo por presentar las informaciones relacionadas con la ciencia y la tecnología, mediadas didácticamente.

C. La mediación didáctica de la ciencia y la tecnología proveerá a los lectores interesados un mejor contexto de comprensión y asimilación de sus principios, hallazgos, impactos y usos.

D. En las sociedades en desarrollo, donde los sistemas educativos alcanzan rezagos de hasta treinta y cincuenta años, la información de ciencia y tecnología que proveen los medios de información, constituye una oportuna, acertada y excelente alternativa que conecta a los lectores con el mundo actual y futuro.

E. Por ello se insiste en la creación de módulos de periodismo científico y tecnológico, conformados por especialistas en comunicación educativa. No se trata sólo de difundir ciencia y tecnología en los términos que la entienden los especialistas. Es recomendable que se diluya en lenguaje cotidiano los pesados e incomprensibles formalismos del lenguaje científico.

Imagen tomada de Google

miércoles, 26 de agosto de 2009

EL DISCURSO POÉTICO: Estética, belleza y arte

INTRODUCCIÓN

Sanders Peirce (fecha) definía el signo como algo que está en lugar de algo para un tercer algo. Esta definición, aparentemente simplista, sirve de base para la famosa triangulación semiótica, en su forma original: significante, significado y referente, materia en la cual, los estudiosos posteriores a Peirce centraran su atención. La semiótica habría de surgir como una disciplina que se ocupa del estudio de este triángulo y su aplicación en diferentes campos de comunicación: lo político, lo jurídico, lo cotidiano, lo estético, lo poético y el arte en general.

En su momento, y casi paralelamente al surgimiento de la propuesta semiótica en Estados Unidos, un profesor ginebrino, Ferdinand de Saussure, proponía, en sus clases en Suiza, los postulados básicos para fundar una nueva ciencia que se encargara de los diferentes procesos de comunicación, además del enfoque lingüístico.

Nace así la Semiología, a la que el propio Saussure expresó que no existía (antes de 1916, cuando él la instauró) pero que tenía derecho a existir.
Actualmente se concibe a la Semiología como el tratado general de los signos en la comunicación; en tanto que a la Semiótica, como el estudio de sistemas de signos en campos particulares.

EN TORNO AL DISCURSO POÉTICO

En este artículo analizaremos tres manifestaciones del discurso poético: el estético, el poético y el artístico. Federico García Lorca dijo alguna vez que la “Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio”.

El discurso poético es la mezcla genial de la palabra, en su uso cotidiano, con fines de creación artística. Hay poemas elaborados que requieren de un esfuerzo mayor de interpretación, apelando más a la razón que a la emoción. Por el contrario, existen poemas que apelan más al mundo emocional, y fluyen como un manantial sereno por nuestras venas de la inspiración y la lectura.

Pero también los hay, que a pesar de un esfuerzo mayor de interpretación en el cual se debe aplicar la razón, surten un efecto en lo más profundo de nuestras emociones y nos mueven a experimentar estados alterados de ánimo: alegría, llanto, tristeza, melancolía. Estos últimos son considerados verdaderas obras de arte.

LO QUE DICE LA ESTÉTICA:

En el enfoque estético de la poesía se reflejan tres características básicas: la ambigüedad, la autorreflexión y el contexto.

La ambigüedad:

Esta característica ofrece el sentido abierto de la poesía. Mediante la ambigüedad, el autor expresa diversos sentidos de interpretación. El sentido que él le dio al crear la obra y los sentidos que le imprimen cada uno de los lectores.

De esta cuenta, como dice José Luis Prieto, el signo poético se vuelve multisémico, es decir, apunta a diferentes rincones de la interpretación. Entre más puntos de interpretación ofrezca el poema, mayor cantidad de estetismo arroja la obra. Como resultado de esta característica puede decirse que un poema es más estético que otro, lo que no significa que sea más bello que otro. Simplemente es más abierto, es decir, arroja más pistas de interpretación.

La autorreflexión:

Pero lo que no debe perderse de vista es que un texto poético, profesionalmente elaborado, tiene de hecho una línea de interpretación que el propio autor ha cifrado, en forma encubierta, para ser “descubierta” por el lector. Aquí es donde entra el juego de la razón, más que de la emoción o los afectos.

Se trata de buscar cuál es esa línea de interpretación o en qué sentido se expresó el autor. A este proceso de la obra estética se le llama autorreflexión. Por muy abierta que parezca ser una obra poética, siempre tendrá una línea de autorreflexión que es preciso descubrir. Incluso, aquella poesía que es considerada caótica (porque aparentemente no tiene pies ni cabeza) contiene líneas de autorreflexión.

El contexto:

Por supuesto, tanto la ambigüedad como la autorreflexión son dos características que están mediadas por el contexto. En este caso, lo primero que debemos hacer es averiguar el contexto de la obra poética. En este sentido, podríamos averiguar por ejemplo, a qué escuela poética pertenece la obra; si es expresión del clasicismo, el romanticismo, el modernismo, el posmodernismo, por ejemplo.

También arroja buenos resultados averiguar el entorno político, social, económico, cotidiano del autor. A veces la poesía se entiende mejor, conociendo quién fue su autor, cuál era su pensamiento político, su nivel socioeconómico, su vida cotidiana, sus preferencias, sus hábitos, y de ser posible, la escuela literaria reflejada en su trabajo. Por supuesto que esto último, aunque parezca gracioso, no es lo primero que prevalece al momento de crear un poema. Por lo tanto, las escuelas literarias no las han inventado los poetas sino los críticos de arte. Estos son otro grupo de gente que generalmente no escribe, pero que le encanta hacer crítica de quienes escriben; son los primeros intérpretes de la obra literaria y quienes arrojan las pistas para ubicar literariamente a los poetas. Suele suceder que un poeta, en el momento de su crisis creativa, no está pensando a qué escuela se adscribirá. Esto es lo que menos le interesa. Al fin y al cabo, para eso existen los críticos.

Leamos a continuación un poema estético:

La superviviente (Ana María Rodas)

Me habita un cementerio
me he ido haciendo vieja
aquí
al lado de mis muertos.
no necesito amigos
me da miedo querer porque he querido a muchos
y a todos los perdí en la guerra.

Me basta con mi pena.
Ella me ayuda a vivir estos amaneceres blancos
estas noches desiertas
esta cuenta incesante de las pérdidas.

Como podemos observar, este hermoso poema contiene versos y conceptos aparentemente literales, pero que leyéndolos una y otra vez nos van dando distintas pistas, diferentes niveles de lectura y diferentes enfoques simbólicos. Por ejemplo, ¿qué quiso decir la autora cuando expresa: me he ido haciendo vieja al lado de mis muertos?, ¿o cuando expresa “me da miedo querer porque he querido a muchos? ¿No es acaso el conjunto de palabras fuerzas lo que constituye en dicho poema la autorreflexión?

LO QUE DICE LA POESÍA:

Lo poético centra más su atención en estimular las reacciones emocionales de los lectores. Así, después de leer un texto poético, el lector puede experimentar tristeza, melancolía, alegría, enojo, estupor, miedo, y toda la gama de emociones que concentra nuestra personalidad. La poesía no necesariamente requiere de fórmulas estéticas para expresarse; simplemente fluye como el agua entre las rocas.

Leamos el siguiente hermoso poema del poeta mexicano, Amado Nervo:

En paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

El mensaje de este poema, bastante literal, tiene la gracia de la elegancia y colorido del lenguaje, mediante el cual expresa un estado de quietud, conformismo y gratitud por la vida.

LO QUE DICE EL ARTE:

Una verdadera obra de arte es la conjunción feliz de lo estético con lo poético. Al mismo tiempo que la obra se ofrece ambigua, autorreflexiva y exigente de un contexto para ser interpretada, también se inserta en la esfera emocional con la fuerza necesaria para despertar llanto, tristeza, alegría, dolor, odio, amor.

Leamos el famoso poema de León Felipe, una verdadera obra de arte:

Preceptiva poética (León Felipe -1884-1968)
I
Poesía...,
tristeza honda y ambición del alma...
¡cuándo te darás a todos... a todos,
al príncipe y al paria,
a todos...
sin ritmo y sin palabras!...
II
Deshaced ese verso,
quitadle los caireles de la rima,
el metro, la cadencia
y hasta la idea misma...
Aventad las palabras...
y si después queda algo todavía,
eso será la poesía.
III
Más bajo, poetas, más bajo...
hablad más bajo
no gritéis tanto
no lloréis tan alto
si para quejaros
acercáis la bocina a vuestros labios,
parecerá vuestro llanto
como el de plañideras, mercenario.
IV
Y si el verso
poetas cortesanos
si el verso como el hombre
no fuese de cristal
sino de barro.
V
Poeta
ni de tu corazón,
ni de tu pensamiento,
ni del horno divino de Vulcano
han salido tus alas.
Entre todos los hombres las labraron
y entre todos los hombres en los huesos
de tus costillas las hincaron.
La mano más humilde
te ha clavado
un ensueño...
una pluma de amor en el costado.

En el anterior poema, León Felipe toma una serie de palabras y las transforma en signos para presentar un mensaje cifrado en lo estético (ambiguo y autorreflexivo), pero tejido en el telar de la poesía pura, inmanente y sugerente.

CONCLUSIONES

La obra poética no es sólo el reflejo de las emociones que evoca el poema; constituye un esfuerzo intelectual estético que, conjugado con las palabras adecuadas, con el sentido adecuado, la armonía y el ritmo adecuado, llega a constituirse en una obra de arte.

El arte es la manifestación más elevada que conjuga la expresión estética con la poética. Y aunque la poesía está ligada también a corrientes de creación literaria, aquella realmente buena y artística, debe tener un contenido estético que no se define sólo por la forma, sino también por su contenido, especialmente por la naturaleza simbólica y connotativa de sus palabras.

jueves, 20 de agosto de 2009

LOS SECRETOS DE LA PUBLICIDAD: El recurso del abuelo y el Alzheimer



La famosa compañía de productos de alimentos Tortrix, entre las piezas de su campaña publicitaria produjo un hermoso video en el que se presenta al abuelo con padecimientos de Alzheimer y la nieta que lo visita varios años después de haber emprendido un lejano viaje.

En ese encuentro se desarrollan los recuerdos del abuelo cuando mira un sobrecito de Tortrix que la madre de la muchacha le muestra. Como es sabido, el Alzheimer conserva los recursos de largo plazo, más no así, la memoria de corto plazo. En un juego de hermosas imágenes, y utilizando el recurso de flash back se produce un link en donde el producto se constituye en el elemento que cataliza los recuerdos del abuelo hacia su pequeña nieta y se remonta hacia los años pasados cuando era él quien le llevaba su chuchería preferida.

Pensando en la historia narrada en ese video, quiero compartir con los lectores el proceso de la adopción de conductas, mediante un esquema que constituye uno de los secretos más usados por la publicidad, aunque por supuesto, no es exclusivo de esta disciplina. El proceso estaría formado por los siguientes elementos clave: Estímulo, instintos, necesidades, motivaciones, actitudes, opiniones, acciones, conductas, comportamientos y retroalimentación. Veamos, en forma somera, cada una de ellas.

Estímulo: cualquier elemento capaz de excitar nuestros sentidos o alterar nuestros estados de ánimo, constituye un estímulo. Los estímulos pueden ser sensoriales (a través de nuestros cinco sentidos) o resultado de nuestras percepciones y de nuestras necesidades y motivaciones internas. Los estímulos son los conectores entre nuestro yo y el entorno.

Instintos: son fuerzas hereditarias de carácter genético que garantizan el proceso de adaptación del ser humano con su medio. A diferencia de los animales, los seres humanos estamos equipados con cuatro grupos de instintos: vida, muerte, conservación y progreso. El instinto de vida es el grupo de fuerzas que nos impelen a buscar los satisfactores básicos para preservar nuestra existencia biológica: comer, beber, dormir, etc. Pero al mismo tiempo, estamos equipados con fuerzas hereditarias que provocan nuestra extinción. Estas se caracterizan como instinto de muerte. Cuando el instinto de muerte está exacerbado, el ser humano mata, destruye o se autodestruye. Un tercer instinto es el de conservación.

Gracias al instinto de conservación, la Humanidad ha prolongado su existencia desde hace millones de años hasta la actualidad. Este se manifiesta en el acto sexual, el cual tiene en principio, el fin de conservar la especie. Por supuesto, es también un instinto, como los anteriores, común al de los animales. Por último tenemos el instinto de progreso.

Este misterioso mecanismo de preservar y mejorar la calidad de vida de nuestra especie, es quizá uno de los mecanismos que nos hace diferentes a los animales. De acuerdo a una visión sociogenética, el instinto de progreso constituye el conjunto de fuerzas hereditarias que los seres humanos transmitimos de generación en generación y lo que ha permitido el tránsito de la Humanidad hacia diversos estadios de desarrollo.

En este sentido, nuestra vida no es cíclica, como sucede con los animales; digamos, por caso, las abejas, que por miles de años continúan desarrollando en forma circular sus hábitos de vida. En el caso de los seres humanos, su ciclo de vida tiene una característica de espiral.

Necesidades: son carencias producidas por la no satisfacción de los instintos. Necesidad de comer, de dormir, de beber, etc. En general los seres humanos adoptamos similares reacciones ante las necesidades. Sin embargo, culturalmente, éstas pueden ser satisfechas de manera diferente.

Es muy seguro que en épocas pasadas, el ser humano saciara su sed bebiendo agua en cualquier depósito que la encontrara: ríos, lagos, charcos, etc. Actualmente, sobre todo en regiones donde existen mayores comodidades, se busca saciar la sed consumiendo agua embotellada, enducolorante, en bellas presentaciones; buscar cómodas camas para dormir; consumir exóticos alimentos.

En fin, la vida humana se ha vuelto más sofisticada en la satisfacción de nuestras necesidades. Claro que el mundo aun existen grandes masas de población que no recurren a tal grado de sofisticación para satisfacer sus necesidades básicas, especialmente por limitaciones económicas.

A estas alturas de nuestra discusión debemos acotar que existen necesidades primarias y secundarias. Las primarias son aquellas directamente ligadas a la satisfacción de nuestros instintos primarios: vida, muerte, conservación. Las necesidades secundarias están más ligadas a la satisfacción de todos los requerimientos devenidos del instinto de progreso. En las primeras prevalece la satisfacción del qué. En las segunda tiene mucha importancia el cómo.

Motivaciones: son los mecanismos ocultos de la personalidad que nos inducen a la acción para satisfacer nuestras necesidades, primarias o secundarias. Las motivaciones pueden ser biológicas, racionales o emocionales. Estas dos últimas nos hacen también diferenciarnos de los animales. Las motivaciones racionales o emocionales son más el resultado de la cultura, propia de cada grupo humano y constituyen el andamiaje socio-psicológico de los grupos humanos sobre los cuales se montan los pilares del desarrollo.

Actitudes: son la predisposición a la acción. Al punto de estar motivado o no, por satisfacer una necesidad, los seres humanos asumimos dos tipos de actitudes: negativas o positivas. Si la actitud es negativa, significa que no responderemos ante una motivación. Si la actitud es positiva, quiere decir que sí responderemos ante una motivación.

Opiniones: Son las actitudes verbalizadas. Las opiniones son los mensajes verbales que emitimos ante una motivación. Acciones: es consumar la actitud positiva que responda a la motivación por satisfacer una necesidad.

Conductas: son las respuestas reiteradas a las mismas acciones, o más bien, la suma de acciones en relación a las motivaciones.

Comportamientos: son las conductas ritualizadas que permiten satisfacer necesidades humanas. Los comportamientos están ligados a las manifestaciones culturales. Podríamos decir también que un comportamiento es la serie de actitudes, opiniones, acciones y conductas asumidas para satisfacer una necesidad, estimulada ya sea por una fuerza instintiva o motivacional.

Retroalimentación o comporamiento modificado: Es el proceso que permite establecer si un estímulo fue capaz de producir los resultados esperados en términos de modificar los comportamientos. En el esquema que se presenta a continuación se ilustra el circuito que conforman los elementos antes descritos. Si usted desea ver en mayor tamaño el esquema, haga clic sobre éste.



En el caso del spot televisivo que hemos visto, se crea un circuito de consumo, antecedido por la situación estimulante del regreso de la muchacha, el reencuentro con su abuelo y el acto recordatorio de éste, cuando ella era niña y él le llevaba siempre un Tortrix, acompañando la frase “un poquito para el abuelito”. Esta escena crea un cuadro de situaciones motivacionales que estimula necesidades secundarias en el televidente. Son necesidades de carácter emocional que imantan de afectos positivos al producto que se está promoviendo.

La publicidad opera con estos recursos, apelando a necesidades, primarias o secundarias, instintos, motivaciones de diversa índole y hasta concepciones ideológico-políticas, pautas de comportamiento social y cultural, con el propósito de “vender” los productos que ofrece. A veces, detrás de un excelente producto estético o paquete afectivo, como es el caso de explotar el recurso del Alzheimer como gancho de venta, los magos de la publicidad, nos venden gato por liebre. Y todos contentos; y lloramos y reímos.

DOS POEMAS PARA COMPARTIR: Carlos Interiano



LOS TRENES DE BANANERA (1999)

(A Caryl Alonzo, amigo y compañero de escuela en Bananera, Morales, Izabal)


Aquellos trenes lejanos
no precisaban palabras

Su lastimero discurso se agotaba
con la noche

Eran serpientes nocturnas que caminaban
ansiosas

Eran latidos del alma confundidos con lamentos

Aquellos trenes lloraban

Aquellos trenes reían

Cómo recuerdo en silencio
el crujido de sus rieles

Cómo me llena de angustia
nunca, jamás escucharlos

Aquellos trenes hermosos no precisaban
palabras
Con su bostezo gigante
anunciaban el cansancio
de rieles interminables
de amores atardecidos
en sus vagones de ensueño

Cómo recuerdo el paisaje
diciendo adiós para siempre

La infancia, la adolescencia
muriendo en cada jornada

Aquellos trenes de antaño
no precisaban palabras





SILVATO (1992)

Silvato-lamento
de rieles sonoros
perdidos al viento
¡Quién pudiera oírte
después de los años
que fuiste en mi vida
silvato de niño
tren-melancolía!

Metálico canto
monótona estrofa
(ritmo de progreso
rebasando el tiempo)
Tren omnipresente
ya eres historia
¡Historia presente!

martes, 11 de agosto de 2009

INTERNET: LA GENERACIÓN S




Durante la mitad de los años cuarenta hasta inicio de los años sesenta en muchos países del mundo se dio la llamada explosión demográfica, más conocida como Baby Boomers. Quienes pasamos de los cincuenta años, nacimos en esa época; somos por tanto, la generación de los Baby Boomers. Actualmente a los jóvenes que conviven en el vasto mundo del Internet se les suele llamar la generación Y, en alusión a Youtube.

Según IPSOS, una compañía especializada en estudios de mercado y análisis de audiencias (Estadísticas publicadas por http://www.deguate.com/servicios/internetguate.shtml), para el año 2010, habría en Guatemala alrededor de dos millones y medio de usuarios de Internet, lo que valdría a decir que uno de cada cinco habitantes tendría acceso al mundo virtual.

De esta considerable cantidad de usuarios de Internet, aproximadamente el 65% estaría comprendido entre los 13 y los 24 años. Y si a este porcentaje sumamos el 21.80% de personas comprendidas entre los 25 y 34 años, quiere decir que el uso de la Web estaría dominada en un 87% por gente joven. Claro, eso sin contar con los niños menores de 13 años que no han encajado en las estadísticas del estudio mencionado.


LA GENERACIÓN S

Un dato curioso de este estudio es que mientras el 87% ciento de usuarios de Internet será gente menor de 34 años, sólo el 1.42% de población mayor de 55 años usaríamos esta maravillosa herramienta que nos abre las puertas del mundo. Por ello he dado en llamarle la Generación S, en contraposición a la Generación Y. Usted, estimado lector, se preguntará por qué la S. Simplemente porque somos la generación de salida. En otras palabras, conformamos ese puñadito de personas que nos hemos atrevido a desafiar los signos de nuestro tiempo y quemar nuestros últimos cartuchos chateando, enviando y recibiendo correos electrónicos, bajando videos de Youtube o cualquier otro portal que se encuentre en la Web, o bien, escribiendo artículos para colgarlos luego en nuestro blog, a la espera que una mirada caritativa se detenga a leerlos, y mejor aún, comentarlos.

La Generación S somos ese colectivo de ciudadanos que crecimos y nos desarrollamos con la máquina mecánica de escribir (más tarde llegaría la eléctrica). Por supuesto, no todos teníamos la suerte de tener una. Así que, para escribir una carta u otro documento, debíamos visitar a nuestros amigos o bien, acudir a una sala de mecanografía. La mayoría de nuestros trabajos eran manuscritos. Llenábamos muchos cuadernos con nuestros apuntes. Eran los tiempos de un largo transcurrir entre plumas fuente, lápices o lapiceros, cuadernos, cartapacios y muchas hojas sueltas.



Pero he aquí que ocurrió el milagro tecnológico, traspasando las barreras de la ciencia ficción y plantándose ante nuestros incrédulos ojos. El mundo se volvió un pañuelo, y el pañuelo se desdobló en innumerables piezas. La virtualidad nos alcanzó, sin darnos tiempo a respirar.

Los últimos veinte años, han marcado para la generación S un desafío sin precedentes, ya que, en un abrir y cerrar de ojos nos cambiaron nuestros viejos moldes del quehacer cotidiano y nos implantaron nuevas formas de estar en el mundo, con la capacidad de ver al otro extremo, sin pestañear. La era virtual había llegado y al parecer, será el signo de este siglo y de los siglos venideros.

Durante los últimos veinte años, algunos hemos intentado adaptarnos a la tecnología e insertarnos en un mundo cada vez más complicado, asomando nuestra nariz al maravilloso mundo de la virtualidad. Pero, pese a nosotros y nuestros denodados esfuerzos, somos parte de ese pequeñísimo porcentaje proyectado para el 2010 (1.42) que más temprano que tarde estaremos saliendo, no sólo del mundo virtual sino también del mundo tangible en el que nos convertiremos, por obra y gracia de la naturaleza, en energía transformada.

Sin embargo, mientras ese mañana llega (o ese hoy, en algunos casos), seguiremos manteniendo nuestra presencia, tratando de darle un contenido a la forma, que sería en todo caso, el signo distintivo de nuestra generación.

Usar Internet para abordar temas trascendentes más que para mitigar las penas y sinsabores de la cotidianidad es quizá, lo que este pequeño 1.42% por ciento de guatemaltecos puede dejar como huella para esa inmensa marea humana que se está insertando a pasos agigantados en la telaraña.

Imágenes tomadas de Google

Poema: LAS RANAS Y LOS GRILLOS

El periodista Carlos Enrique Morales Monzón produjo esta versión de mi poema Las ranas y los grillos. Se los dejo