Publicado en el Diario de Centro América el 11 de marzo de 2016
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Lo que supuestamente
sucedió en la Alma Mater no es nuevo en una sociedad donde la moral puritana y
la mundana se funden en una sola.
En la antigua Roma se celebraban festividades para rendir
honor al dios Baco, una alegoría que representa a un personaje mítico cuya
principal función era fabricar vino y distribuirlo a sus invitados. Aquellos, a
cambio, llevaban sus mejores doncellas y allí se armaba la molotera con
borracheras, orgías y escándalos incluidos. A estas actividades se les
denominaba “bacanales”, en honor a este generoso dios que se encargaba de
alivianar las penas de los mortales. En la antigua Grecia había existido una
alma gemela, Dionisio, dios del vino y de la vegetación.
Los mayas también tenían sus días de gloria. ¿Recuerda usted
que 5 días del año lo dedicaban nuestros nobles antepasados a darle duro al
pachangón, incluidas bebidas espirituosas y otras yerbas?
Fiel a estas costumbres de deleite del cuerpo y del espíritu,
nuestro premio nobel, Miguel Ángel Asturias fue captado fotográficamente en
gran festejo con una dama, dándole vuelo a la hilacha, al calor sin duda, de
aquellas bebidas embriagantes que solo los estudiantes de la Usac puede
preparar. Cuando yo era estudiante nunca las probé, por cierto, pero dicen las
malas lenguas que al producto etílico le agregan condimentos poco ortodoxos.
Recientemente algunos medios (que no tienen mejor cosa que
informar) se dedicaron a denunciar que en la Universidad de San Carlos, y para
ser más precisos, en la Escuela de Ciencias de la Comunicación, se había
efectuado un acto denominado con el lenguaje publicitario de hoy como “Bikini
Open”. Ignorante yo, de lo que se trataba, pregunté a un versado en la materia
y me dio una amplia ilustración sobre el particular.
Mientras el experto se encargaba de darme una lección de vida
moderna, mi mente se remontaba a los jolgorios griegos y romanos y pensé (para
mis adentros) que este evento en la Usac debía ser una mala caricatura de
aquellos gloriosos acontecimientos del vino, el sexo y la parranda.
Lo que supuestamente sucedió en la Alma Mater no es nuevo en
una sociedad donde la moral puritana y la mundana se funden en una sola: la
doble moral. En otras palabras, muchos lo practican pero en la vida pública se
visten de niños de primera comunión. Al fin y al cabo en el amor, el sexo y la
política cada quien se arregla como puede.
Sinceramente hay muchas cosas más importantes que opinar
sobre la Usac, esa institución del estado responsable de la educación superior,
donde cada día asisten cerca de doscientos mil estudiantes a cultivar su mente,
su inteligencia y su carácter para hacerle frente a un país que se deshace a
pedazos. Con un presupuesto deficitario que apenas alcanza para cubrir los
sueldos de docentes y personal administrativo y muy poco dinero para
desarrollar la investigación, la extensión y el servicio.
En un marco de
mayores preocupaciones, esos serían los problemas que debieran ocupar nuestra
mente y no un acto que, por otro lado, es una manifestación aislada del
verdadero espíritu que encierra la tradicional Huelga de Dolores.
Un aplauso a la degradación, a la denigración, a la estupidez... Ah, qué medios de prensa tan inconscientes y poco incisivos, se preocupan por informar sobre putas en la tarima y sexo oral en público, en lugar de informar sobre bondades y aportes de la gloriosa USAC y su Escuela de Comunicación, brillante y académica. Salud Dr. Interiano, invaluable baluarte de la ética universitaria.
ResponderEliminarDefinitivamente hay temas mas importantes que tratar de la USAC. Quien le entra a la corrupción enquistada en esa casa de estudios. Con autoridades así no hay recursos que alcancen. Cantidades de asesores, plazas innecesarias. Reformas urgentes para la USAC, sea un referente nacional con toda la autoridad académica de se precian que hubo en el pasado. Los edificios construidos para educar a la juventud, convertidos en mercados de chucherías y hasta ropa de paca. Suciedad, vagancia, perdida de recursos que bien servirían para que otros estudiaran que se desperdician por la repitencia de los eternos estudiantes apañados por la dirigencia estudiantil. Hay cantidad de temas importantes que debemos tratar de la Usac.
ResponderEliminarNo se puede defender lo indefendible es un acto de misoginia y mercantilización de la USAC...
ResponderEliminarLo problemático del asunto es que no eran mujeres y hombres en igualdad de condiciones. Eran mujeres tratadas como objetos sexuales de un grupo de hombres en la práctica más "chapina" del machismo. Ese es el punto central del asunto.
ResponderEliminarSi alumnos y alumnas, sin capucha y en plena libertad de su cuerpo practicaran una fiesta nudista otra cosa sería. Pero el evento, por si mismo, no muestra, para nada, la rebeldía política y social que da razón y sentido a la Huelga. No es el evento un simple "feriado", es un proceso histórico de expresión pública del cuestionamiento político y social, lo que no contiene, para nada, el evento comentado.