domingo, 2 de febrero de 2020

LA HORA PRECISA


heme aquí de cuerpo entero
desnudo de toda culpa
sin esperar absolución ni castigo por
las cosas que hice mal o las que dejé
de hacer

llegará el día en que me comerán los
años cuando se oculte el sol en esta
sien derruida y lentamente vaya
diciendo adiós a las cosas que
más amo
a los seres más preciados
a las pequeñas intrigas
a los furtivos placeres
a los dolores ajenos

el grial que entre mis manos era pleno
de vida quedará reposando esperando
otras manos

todo llega a su fin
ni las cosas queridas permanecen por
siempre
la rutina se quiebra y se vuelve rutina
con la voz ya gastada y el silencio
en los labios

en la hora precisa esparciré las
cenizas de todas mi palabras sobre el
manto inerte de la memoria gastada

domingo, 5 de enero de 2020

ANTE LA MUERTE DE UN AMIGO

A Manfredo Castillo, seguidor de mi poesía. In memóriam

                       

El gruñido de la muerte pasa por este 
andén muy cerca de mis pasos y se 
lleva la noche desgajada en la tiniebla

Tan solo una mirada basta para 

evocar la pena
las lágrimas salen sobrando como 

lluvia reposada

Con un recuerdo basta

y recorrer quizás los senderos que 

poblaban la sonrisa para llenar de vida 
los harapos de la vida

La dialéctica del tiempo es así
Tan sólo seguir su ritmo para 

encontrar un poco de luz en su 
designio y conservar en las manos el calor 
de una mirada

La  vida no termina tan sólo se 

transforma
pernocta en otros cuerpos
reside en la memoria de otros seres 

en el capullo infinito de otros mundos

Poema: LAS RANAS Y LOS GRILLOS

El periodista Carlos Enrique Morales Monzón produjo esta versión de mi poema Las ranas y los grillos. Se los dejo