que solo cabe el transitar
de una persona
Cuando pasan dos
se atasca todo
Se dejó
morir
porque cuando el hombre ha perdido la esperanza
es mejor morir
Todos somos en cierta forma un alejandro el grande
con una espada diferente y todos llevamos
el alma herida por el filo de otra espada
Los versos hostiles son espada
Los anhelos no cumplidos son espada
Los amores sin futuro son espada
Las horas del hastío son espada
En cierta forma
la muerte es un estado de espada reposada
y solo cobra vida en el filo de los versos
o en la frente luminosa del poeta
Dime Caín
por qué muerdes la espada
de tu hermano
a ser el oratorio
de viles y cobardes
Nadie sabe de verdad
cuál fue el virus que dio muerte al alma
Pudo ser una sobredosis de ternura
desbordada en un cuerpo sin destino
O acaso un fuego interno que en silencio
se agotaba en el intento de ser flama
untada en una cama de jacintos
Nadie sabe la verdad
Lo cierto es que el alma se fue quedando
quieta con una lánguida lágrima en su
costado izquierdo y un racimo de
plegarias en su pecho
esperando acaso el beso de mil volcanes juntos
de aquel príncipe imposible que perdió
sus huellas en la inmensidad del tiempo
Ahora reposa exánime
como esta pena mortal
que llevo dentro
(Poemario
Raíces del viento, 1997)
El periodista Carlos Enrique Morales Monzón produjo esta versión de mi poema Las ranas y los grillos. Se los dejo